Carrera de Tecnología Médica realiza emotiva investidura de sus estudiantes al asumir sus menciones de especialización

Las autoridades académicas de la Universidad Central destacaron el compromiso ético, la excelencia técnica y el trato humanizado como pilares fundamentales para los futuros profesionales que se forman en Bioanálisis Clínico, Imagenología y Física Médica, y Oftalmología y Optometría.

En un ambiente de profunda emoción, la Carrera de Tecnología Médica de la Universidad Central celebró la investidura de sus estudiantes, un hito que marca el paso decisivo hacia la especialización en sus distintas áreas formativas. Durante la ceremonia, los jóvenes vistieron por primera vez el uniforme y recibieron la piocha institucional, símbolos del inicio de una etapa de mayor exigencia académica y del compromiso que asumen con la salud de la comunidad.

La jornada formalizó el ingreso de los estudiantes a las tres menciones que ofrece la carrera: Bioanálisis Clínico, Hematología y Medicina Transfusional; Imagenología y Física Médica; y Oftalmología y Optometría. Estas especializaciones responderán a los constantes desafíos del diagnóstico, seguimiento y prevención de enfermedades en el sistema de salud del país.

Durante su intervención, la directora de la Carrera de Tecnología Médica, Ximena Lazcano Ramírez, resaltó el valor simbólico del hito y llamó a los jóvenes a mantener una vocación orientada al servicio y al trato digno.

«El uniforme que hoy visten representa mucho más que una vestimenta: simboliza el ingreso a una comunidad profesional y, sobre todo, el compromiso que comienzan a asumir con las personas, con la salud y con la sociedad (…) No basta con ser buenos profesionales; necesitamos ante todo formar buenas personas. Personas capaces de comprender que detrás de cada examen, de cada procedimiento y cada resultado, hay alguien que espera una respuesta y merece ser tratado con dignidad», enfatizó la Directora.

Lazcano enfatizó además que la piocha entregada encarna los valores de la Universidad Central —tales como la integridad, la excelencia, la inclusión y la sostenibilidad—, los cuales deben guiar el actuar diario en las aulas y campos clínicos.

Las coordinaciones de las tres menciones también dedicaron palabras de bienvenida, subrayando el acompañamiento cercano y el rigor académico que caracteriza a la institución.

La coordinadora de la mención de Bioanálisis Clínico, la tecnóloga médica Claudia Durán Troncoso, destacó la dimensión humana del proceso formativo y el rol clave del entorno familiar en esta etapa: «Hoy se marca un hito importante. En la Universidad Central se privilegia mucho la relación humana que creamos con los estudiantes y que éstos, a su vez, deben traspasar a los pacientes. Queremos formar profesionales con un criterio impecable, pero también con humildad y respeto»

Por su parte, la coordinadora de Imagenología y Física Médica, la tecnóloga médica Lorena Jara Parra, instó a los estudiantes a conjugar el avance tecnológico con la empatía hacia el paciente: «La tecnología nos puede facilitar muchas cosas, pero jamás va a reemplazar nuestro criterio, nuestros valores y nuestra calidad humana. Nunca olviden que detrás de cada imagen y de cada procedimiento hay una persona que confía en sus conocimientos», sostuvo Jara.

Finalmente, el coordinador de la mención en Oftalmología y Optometría, el tecnólogo médico Gabriel Garay, abordó el constante avance del área, citando innovaciones como la terapia optogenética en neurociencia, y reiteró la importancia del trabajo conjunto entre la universidad y las familias para cultivar la responsabilidad social: «Nuestra estrategia educativa está fuertemente ligada al trato humanizado. El impacto de una patología o la necesidad de usar lentes afecta a todo el grupo familiar. Les pedimos a las familias que nos ayuden a fortalecer valores fundamentales como el respeto, la puntualidad y la madurez profesional», concluyó Garay.