U. Central inició elaboración de su Política Institucional de Inteligencia Artificial

Con asistencia técnica especializada del Cenia, el proceso incorpora la mirada de autoridades y unidades académicas y de gestión para definir criterios de gobernanza, seguridad, calidad y uso responsable de la IA.

Definir cómo, para qué y bajo qué condiciones se incorporará la inteligencia artificial (IA) en la vida universitaria es el propósito del proceso que la Universidad Central de Chile inició para elaborar su Política Institucional de IA y el modelo que orientará su implementación. La iniciativa cuenta con la asistencia técnica especializada del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) y se desarrolla mediante un trabajo participativo que involucra a distintos ámbitos de la institución.

El proceso comenzó el 13 de octubre con una reunión de inicio entre la Vicerrectoría Académica (VRA), la Dirección de Transformación Digital Educativa (DTDE) y el equipo especialista de Cenia. Durante el resto del mes se realizaron entrevistas individuales y grupales con autoridades y representantes de unidades académicas y de gestión, destinadas a recoger sus perspectivas sobre los desafíos, oportunidades, riesgos y condiciones institucionales asociados al uso de esta tecnología.

Las conversaciones abordaron la incorporación de la IA en la docencia y la evaluación, la experiencia estudiantil, la investigación, el posgrado y la gestión universitaria. También consideraron materias como la gobernanza, la protección y gestión de datos, la seguridad de la información, la infraestructura tecnológica, la adquisición de soluciones, el desarrollo de capacidades, el aseguramiento de la calidad, la acreditación y la gestión del cambio.

Entre las autoridades incorporadas a las distintas instancias se encuentran el presidente de la Honorable Junta Directiva, doctor Patricio Silva Rojas; el rector, Santiago González Larraín; el vicerrector académico, Emilio Oñate Vera; y la directora de Transformación Digital Educativa, Pamela Riquelme González.

A ellos se suman integrantes de las vicerrectorías, las decanaturas de las cinco facultades y representantes de áreas vinculadas con tecnologías de la información, desarrollo académico, docencia, experiencia estudiantil, investigación e innovación, aseguramiento de la calidad, planificación, análisis institucional, admisión, desarrollo de personas, Secretaría General, Fiscalía y Contraloría. Esta participación transversal permitirá que la política considere tanto las definiciones estratégicas como las necesidades concretas de las distintas facultades, sedes y unidades de la U. Central.

Durante noviembre y diciembre, el proceso continuará con instancias de revisión junto con la VRA, sesiones de trabajo con autoridades, presentación de los productos de la asistencia técnica y validación de las propuestas. Entre los hitos programados se encuentran una sesión con el Comité de Rectoría y una instancia final de validación con autoridades universitarias.

Por su alcance, la futura política no se limitará a orientar el uso de herramientas tecnológicas. Deberá articular decisiones académicas, normativas y de gestión; establecer criterios comunes para la protección de datos y la seguridad de la información; y definir las condiciones necesarias para incorporar la IA de manera responsable en los procesos de enseñanza, aprendizaje, investigación y gestión.

En un escenario tecnológico que cambia con rapidez, el desafío no consiste únicamente en adoptar aquello que la inteligencia artificial permite, sino en decidir colectivamente cómo utilizarla, con qué resguardos y para qué fines. Con este proceso, la U. Central busca que esas decisiones se sostengan en conocimiento técnico, gobernanza institucional y una comprensión compartida de su impacto en la comunidad universitaria.