El miércoles 3 de diciembre se llevó a cabo el cierre del proyecto de Vinculación con el Medio (VCM) desarrollado por la Universidad Central, un proceso que durante siete meses articuló trabajo en terreno con perspectiva interdisciplinaria para repensar el espacio urbano desde las experiencias cotidianas de las personas. La iniciativa integró ejercicios de urbanismo táctico con enfoque de género, huertos urbanos y prácticas operacionales de ingeniería, incorporando activamente a estudiantes, docentes, emprendedoras y organizaciones comunitarias.
La jornada fue especialmente significativa por la participación de las emprendedoras que habitan la Plaza de Bolsillo con Enfoque de Género “Aurora Feminista”, espacio que ha logrado consolidarse como punto de encuentro comunitario, fortaleciendo su actividad social gracias al trabajo colaborativo entre academia y territorio. Asimismo, se destacó el rol fundamental de estudiantes de Trabajo Social bajo la guía de la docente Andrea Durán, quienes contribuyeron en la articulación comunitaria y en el acompañamiento técnico-social del proyecto.
Este proceso dio cuenta de que la innovación urbana requiere enfoques que integren diversas miradas profesionales para responder a las desigualdades territoriales. En este sentido, el proyecto enfatizó el valor del diseño feminista como herramienta para visibilizar necesidades históricamente relegadas, especialmente las vinculadas a cuerpos feminizados y a la experiencia del habitar en ciudades marcadas por la falta de sombra, inequidad ambiental y riesgos derivados de la crisis climática. Incorporar estas perspectivas —se resaltó durante la jornada— no solo transforma la manera de planificar el espacio público, sino también la forma en que concebimos la justicia urbana y el derecho a la ciudad.
El encuentro contó con la participación de Alex Maluenda, de la Corporación Regional de Desarrollo de Santiago; Néstor Marín, Director de Gestión de la Docencia; Rodrigo Ramírez, Vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura; Ricardo Riveros, Director de Arquitectura del Paisaje; Jadille Mussa, académica y coordinadora del proyecto; además de dirigentes sociales y estudiantes que han colaborado en terreno.
Durante la apertura, Néstor Marín destacó la relevancia de la experiencia práctica en el proceso formativo estudiantil. “Los estudiantes no aprenden solo en cuatro paredes; aprenden en la práctica, en el terreno, en la empatía con los vecinos y vecinas. La vinculación con el medio está en el corazón de nuestro proyecto educativo institucional”, señaló.
Desde el municipio de Quinta Normal, la alcaldesa Karina Delfino envió un saludo valorando el trabajo colaborativo.“La recuperación de espacios públicos y la creación de áreas verdes inclusivas es fundamental para nuestra comuna. Esta instancia nos permite aprender junto a la academia y trabajar con nuestros vecinos y vecinas para hacer de Quinta Normal un territorio mejor”, afirmó.
En esa línea, Rodrigo Ramírez, Vicedecano de la Facultad, subrayó la importancia de generar espacios de evaluación y retroalimentación. “Instancias como esta permiten evaluar lo que funciona y lo que debe mejorar. Las lecciones aprendidas son clave para avanzar hacia implementaciones urbanas más efectivas y participativas”, indicó.
A su vez, Alex Maluenda destacó el enfoque humano como eje articulador del desarrollo territorial. “El desarrollo urbano no puede desligarse de la experiencia cotidiana de quienes habitan la ciudad. Reconocer la voz de mujeres mayores y comunidades invisibilizadas es esencial para avanzar hacia un urbanismo más justo y sostenible”, expresó.
El cierre del proyecto reunió hallazgos y experiencias desarrolladas en circuitos como Parque Almagro, Burmes y Plaza Aurora Feminista, reafirmando la importancia de incorporar memoria, diversidad y cuidado en la planificación urbana. La Universidad Central sostuvo que este tipo de iniciativas fortalecen el rol público de la institución y su compromiso con ciudades más equitativas, seguras y centradas en las personas.






