U. Central celebra investidura de Kinesiología destacando el compromiso social de sus futuros profesionales

Durante la jornada, que coincidió con la efeméride nacional de la disciplina, estudiantes de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud asumieron la responsabilidad de portar el uniforme clínico bajo estándares de excelencia y respeto humano.

En una jornada cargada de simbolismo y emoción, la carrera de Kinesiología de la Universidad Central de Chile celebró la ceremonia de investidura de sus estudiantes de tercer año. El evento, que coincidió con la conmemoración nacional del Día del Kinesiólogo (6 de mayo), marcó el inicio oficial de la etapa clínica para los futuros profesionales, quienes desde ahora comenzarán a vincularse directamente con pacientes y comunidades.

La actividad contó con la presencia de la Dra. Gisela Alarcón, decana de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud; Carolina Núñez, coordinadora de Vinculación con el Medio; Oscar Medina, director de la carrera, además de académicos, estudiantes y sus familias, quienes repletaron el auditorio para ser testigos de este hito formativo.

Durante su intervención, la decana Gisela Alarcón enfatizó que este paso no es solo un avance académico, sino un compromiso ético con la sociedad chilena. La autoridad instó a los jóvenes a marcar la diferencia a través de la empatía: «Probablemente, para los profesionales de la salud hoy el mayor desafío es humanizar la ciencia. Miren a los ojos a la persona, denle la mano, háblenle. Lo que no podemos seguir teniendo son profesionales que le hablen al paciente como si estuvieran en un nivel superior; es una persona digna y sujeta de derechos«, señaló la Dra. Alarcón.

Por su parte, el director de la carrera, Oscar Medina, destacó el crecimiento que ha tenido la escuela, reflejado en los cerca de 70 estudiantes que hoy visten sus uniformes clínicos. Para Medina, este uniforme representa una responsabilidad que trasciende el aula.

«Este traje no debe entenderse solo como una vestimenta, sino como un recordatorio permanente del compromiso que asumen desde hoy. La Kinesiología no se trata solo de técnicas o evaluaciones, sino de poner el conocimiento al servicio de la vida de las personas», afirmó el director.

El momento más emotivo se vivió cuando uno el estudiante de tercer año, Leonardo Lira, tomó la palabra en representación de su generación, reconociendo el arduo camino recorrido tras superar asignaturas complejas como anatomía, fisiología y neurociencia: «Llegar aquí ha sido un trabajo en equipo con nuestros profesores y especialmente con nuestras familias. Ellos son los que están ahí cuando llegamos cansados o con sueño. Ahora nos toca quitarnos la venda de los ojos y ver a una persona que busca recuperar su autonomía», expresó el futuro kinesiólogo.

La ceremonia concluyó con el tradicional reconocimiento mutuo entre docentes y alumnos, marcando el inicio de un viaje donde la rehabilitación y el acompañamiento humano serán el centro de su quehacer profesional.