Seminario internacional abordó el dolor en las personas mayores desde una mirada interdisciplinaria

El encuentro, organizado por el Aula de Mayores y dos centros de investigación interdisciplinarios de nuestra casa de estudios, analizó los principales sesgos culturales, los retos asistenciales y los resultados de estudios sobre la atención de la salud en una población chilena que envejece de manera acelerada.

Con el propósito de desmontar mitos y reflexionar sobre la atención integral en la vejez, se llevó a cabo el seminario internacional «El dolor en las personas mayores: una mirada interdisciplinaria». La iniciativa fue organizada por el Aula de Mayores de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, en conjunto con el Centro de Investigación en Estudios Sociojurídicos, Criminológicos y Éticos (CISCE) y el Centro de Investigación en Educación de Calidad para la Equidad (CIECE).

La jornada reunió a especialistas de la salud, la antropología y las ciencias sociales para debatir sobre la aproximación clínica y social al dolor crónico, abordando desde los cambios fisiológicos y culturales hasta las actitudes de los futuros profesionales frente al envejecimiento.

La apertura contó con las palabras de la decana de la Facultad, Gisela Alarcón Rojas, quien contextualizó la relevancia del encuentro frente a las dinámicas demográficas que atraviesa el país, caracterizadas por un aumento en la expectativa de vida a la par con una sostenida disminución en la natalidad: «Somos el tercer país del mundo con menor natalidad y tenemos la mayor expectativa de vida del continente después de Canadá. Esta combinación hace que nuestra sociedad esté cada vez más envejecida y tengamos que preocuparnos de lo que pasa con las personas mayores desde todos los espacios que involucran su calidad de vida, bienestar y salud«, enfatizó la decana Alarcón.

Asimismo, la autoridad académica destacó el compromiso de la facultad por promover una formación que combine excelencia profesional con sensibilidad social: «Nuestra facultad tiene claridad en lo que queremos lograr: excelencia y humanización para transformar. Eso implica preparar a nuestras y nuestros futuros profesionales para responder con empatía, compasión y capacidad técnica, creando valor público para nuestra sociedad«.

Durante su intervención, la académica e investigadora Doris Sequeira, líder del proyecto, abordó los sesgos culturales que naturalizan el malestar en la vejez e impiden una atención de salud oportuna y digna: «Nos encontramos con el mito de que el dolor es parte normal de la vejez, cuando no lo es. A veces se asocia el envejecer a ser un ‘saco de enfermedades’, pero debemos entender el envejecimiento desde la diversidad y el bienestar integral«, señaló la investigadora.

Sequeira destacó además la alianza estratégica con investigadores de la Universidad Cooperativa de Colombia para cruzar la medición de las creencias sobre la edad con el abordaje del dolor musculoesquelético. Esta sinergia permitió evaluar durante 2024 y 2025 las actitudes y conocimientos de las y los estudiantes de último año de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud en las sedes de Santiago y La Serena.

El encuentro se estructuró de manera progresiva, abarcando desde las bases científicas y bioculturales del dolor en la vejez hasta la presentación de evidencia empírica aplicada a la educación superior y la práctica clínica.

En la primera etapa de la jornada se examinaron las dimensiones fundamentales que condicionan el diagnóstico y tratamiento de las afecciones dolorosas en la vejez. La Dra. Delia Ruiz, médica fisiatra y presidenta de ACHED-CP, abrió el panel ofreciendo un panorama detallado sobre la situación epidemiológica del dolor en la población mayor, destacando su alta prevalencia y el impacto funcional que genera en la cotidianeidad.

A continuación, el geriatra Dr. Gerardo Fasce abordó los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento en la percepción del dolor, explicando cómo la modulación sensorial se transforma con los años y exige una evaluación especializada para evitar tanto la sobremedicación como la infravaloración del síntoma.

Cerrando este primer bloque, la antropóloga Dra. Carolina Valdebenito propuso una lectura desde la antropología médica sobre la intersección entre dolor, cultura y envejecimiento, problematizando cómo las concepciones socioculturales influyen en la forma en que las personas expresan su sufrimiento y en cómo el sistema de salud valida o invalida dicho malestar.

El segundo bloque estuvo orientado a revisar los resultados de investigaciones recientes y el rol de las competencias profesionales en la atención primaria y especializada. La enfermera Mg. Maureen Fontanes presentó los hallazgos relativos a los conocimientos, actitudes y creencias de los estudiantes de último año de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud hacia las personas mayores con dolor musculoesquelético.

Posteriormente, la Dra. Ángela Luna profundizó en una arista crítica de la salud mental: la relación entre el dolor crónico y la actitud de riesgo hacia el intento suicida en adultos mayores, enfatizando la urgencia de integrar el manejo del dolor como un componente clave en la prevención del suicidio. En esa misma línea, la psicóloga Dra. Martha Martín expuso sobre las competencias profesionales requeridas para brindar una atención humanizada e interdisciplinaria del dolor crónico.

La perspectiva de la atención centrada en la persona fue abordada por David López Sánchez, director del Programa de Quiropraxia de la Universidad Central, quien expuso sobre el rol de la quiropraxia en el envejecimiento saludable y la restauración de la movilidad funcional. Finalmente, la Dra. Doriam Camacho cerraró la jornada con una ponencia dedicada a la transformación de la atención del dolor, proponiendo estrategias concretas para traducir la evidencia científica en contenidos curriculares para la formación de las futuras generaciones de profesionales de la salud.

El encuentro concluyó con un llamado a mantener vivas las alianzas de investigación interdisciplinaria entre instituciones nacionales e internacionales, garantizando una atención de salud oportuna, justa y libre de discriminación por edad.