El martes 30 de junio, la Dirección de Investigación, Innovación y Postgrado de la U. Central sede Región de Coquimbo, lideró la charla “Propiedad Intelectual en los ecosistemas educativos y de I+D+i”, dictada por Don Claudio Ossa Rojas, jefe del Departamento de Derechos Intelectuales, a los académicos, académicas e investigadores de ambas sedes de la Universidad, en especial aquellos que se encuentran
La actividad formó parte del trabajo impulsado por el proyecto InES I+D para fortalecer la formación de académicos, académicas e investigadores en materias vinculadas con investigación, innovación y transferencia tecnológica. Durante la jornada, Ossa explicó por qué la propiedad intelectual adquirió un papel estratégico para las universidades y entregó recomendaciones para proteger los resultados derivados de proyectos científicos, tecnológicos y creativos.
El experto señaló que una proporción creciente de la riqueza de los países se concentró en activos intangibles, como software, bases de datos, diseños y otros desarrollos basados en conocimiento. En este escenario, destacó el aporte de las universidades chilenas como generadoras de activos intelectuales, pero advirtió que todavía existieron brechas para transformar ese conocimiento en innovación y soluciones transferibles.
“Las universidades son la principal fuente de generación de intangibles que tiene Chile. El puente que falta entre la universidad y la sociedad es precisamente la propiedad intelectual gestionada como herramienta de desarrollo: la que permite proteger, valorizar y transferir el conocimiento”, afirmó.
Durante la charla, Ossa destacó las diferencias entre el derecho de autor, que protege obras, software y bases de datos desde su creación, y la propiedad industrial, que incluye patentes, marcas y diseños cuya protección depende del registro ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial, INAPI. También abordó los errores más frecuentes entre académicos, académicas, investigadores y estudiantes. Entre ellos mencionó la falta de documentación de los desarrollos, la confusión entre autoría y titularidad de los derechos, y la divulgación de resultados antes de evaluar su potencial de protección.
“Las ideas, por sí solas, no se protegen; las expresiones, sí. Una metodología que solo está en la cabeza de su creador carece de protección; el manual escrito, el software desarrollado o el prototipo debidamente documentado sí pueden acceder a ella. La regla de oro es: documentar es proteger”, sostuvo.
El expositor comentó que publicar una investigación antes de establecer una estrategia de propiedad intelectual podría afectar la novedad exigida para solicitar una patente o dificultar futuras negociaciones. Por esta razón, recomendó evaluar previamente las alternativas de protección y luego definir la forma de divulgación o transferencia.
En esa línea, presentó una cadena de tres etapas para que el conocimiento universitario pueda llegar a la sociedad: crear, proteger y transferir. La protección permite valorizar los resultados y facilita su circulación mediante licencias, contratos, spin-offs o empresas de base científico-tecnológica. Ossa aclaró que la propiedad intelectual no se contrapone a la ciencia abierta, sino que entrega herramientas para decidir cómo compartir el conocimiento, reconocer la autoría y establecer condiciones claras para su utilización.
“La propiedad intelectual no empieza con el registro: empieza en el momento mismo en que se genera conocimiento. Cada vez que investigan, crean o documentan, ya están dentro del mundo de la propiedad intelectual; la pregunta es si están adentro con una estrategia o a la deriva”, señaló.
Finalmente, esta charla reforzó el trabajo del proyecto InES I+D para instalar capacidades en propiedad intelectual y transferencia tecnológica, y promover que el conocimiento generado en la Universidad Central avance hacia aplicaciones, emprendimientos y soluciones que respondan a las necesidades del entorno.
“Fortalecer las capacidades de nuestros académicos e investigadores en propiedad intelectual es fundamental para que el conocimiento generado en la sede Región de Coquimbo no se limite a una publicación, sino que pueda protegerse, valorizarse y transferirse. A través del proyecto InES I+D buscamos instalar estas herramientas de manera permanente y favorecer el desarrollo de soluciones que respondan a las necesidades del territorio”, señaló el Dr. Orlando Robles Palacios, director de Investigación, Innovación y Postgrado de la sede Región de Coquimbo.