Plaza literaria reunió a la comunidad universitaria en torno al intercambio y la lectura

La actividad «Libros que cambian vidas», realizada en el marco del mes del libro, promovió el encuentro y la circulación de lecturas entre estudiantes, académicos y funcionarios.

Entre libros que cambiaron de manos y palabras que encontraron nuevas resonancias, la comunidad universitaria se reunió el jueves 30 de abril en el patio central del edificio Gonzalo Hernández Uribe, en una jornada marcada por el intercambio y la experiencia compartida en torno a la lectura.

La actividad fue encabezada por el director de la Honorable Junta Directiva (HJD) e integrante del Comité de Vida Académica y Fomento de las Humanidades y las Artes, Dr. Emilio Torres Rojas; el jefe de la Biblioteca de la sede Santiago, Lázaro Lam Portales; el encargado de la Unidad de Extensión Cultural de la Dirección de Comunicaciones Corporativas (DCC), Franco Muzzio Salas; y el director de la Editorial Universidad Central de Chile, José García Oyadenel.

Durante la jornada participaron estudiantes, académicos, funcionarios y directivos de la institución, quienes se sumaron a distintas instancias orientadas a promover la circulación de lecturas y el vínculo con los libros en un ambiente abierto y participativo.

El encuentro contempló actividades como trueque y préstamo de libros, estands editoriales, lecturas compartidas y un muro interactivo, configurando un espacio donde la literatura se vivió no solo como contenido, sino como experiencia colectiva.

En la jornada, el director Emilio Torres destacó la relevancia de fomentar la lectura más allá de los espacios formales, señalando que «la universidad, como esfera de formación integral, tiene el desafío de posicionar el libro como un eje de vinculación, debate y recreación». Asimismo, enfatizó que «la lectura en patios, terrazas y espacios comunes humaniza el espacio académico, convirtiéndolo en lugar».

En esa línea, explicó que este tipo de iniciativas permite ampliar el acceso a la literatura y generar experiencias compartidas que enriquecen la vida universitaria, favoreciendo el diálogo entre distintas miradas y disciplinas. En este sentido, agregó que «las lecturas compartidas permiten contrastar visiones de mundo y construir pensamiento crítico en comunidad».

Por su parte, el encargado de Extensión Cultural enfatizó que «el ejercicio reflexivo de la lectura debe ser un acto dinámico que no solo se desarrolle en espacios convencionales, sino también en lugares inhabituales», relevando el valor de este tipo de instancias para acercar la lectura a la vida cotidiana universitaria.

La iniciativa se enmarcó en la conmemoración del mes del libro y buscó fortalecer el acceso a la lectura desde una perspectiva comunitaria, favoreciendo el encuentro entre distintos integrantes de la universidad en torno a intereses culturales comunes.

Este tipo de iniciativas da cuenta del compromiso de la U. Central con la formación integral de las personas, promoviendo espacios de encuentro que reconocen la diversidad, fomentan la reflexión crítica y fortalecen el vínculo entre la comunidad universitaria y la cultura.