Movilidades que hacen territorio: investigación replantea el Wallmapu desde Santiago

El estudio desarrollado en el Centro de Estudios Arquitectónicos, Urbanísticos y del Paisaje (Ceaup) de la Universidad Central explora cómo las movilidades mapuche contemporáneas producen territorialidades dinámicas y relacionales, desafiando las nociones fijas del territorio indígena.

¿Puede el movimiento constante crear territorio? Esa es la pregunta que articula Wiñolnampülkafe: Movilidades mapuche y sus territorialidades, investigación liderada por Walter Imilan junto a las co-investigadoras Ana Millaleo (Ceaup), Pablo Mansilla (Instituto de Geografía PUCV) y Paola Jirón (Universidad de Chile), financiada por el Fondecyt Regular 1220896, 2023-2026. 

El proyecto propone tensionar la idea de un Wallmapu fijo, tradicionalmente situado al sur del río Biobío, para comprenderlo como una red en movimiento que incluye espacios urbanos como Santiago. “Santiago sería parte de este Wallmapu, porque se integra a una red: es una territorialidad que se produce en movimiento”, explica Imilan.

Desde esta perspectiva, las movilidades, viajes frecuentes entre la capital y territorios del sur, no son meros desplazamientos, sino prácticas que reconfiguran vínculos, saberes y pertenencias. Se trata de una “territorialidad en red”, donde el arraigo no depende de la fijación espacial, sino de relaciones activas.

 

Wiñolnampülkafe: una figura para pensar la movilidad

El concepto que da nombre al proyecto recupera la figura histórica del Wiñolnampülkafe, el caminante que retorna. Durante los siglos XIX y XX, estos sujetos, comerciantes, viajeros, mediadores, atravesaban fronteras estatales sin documentos, conectando territorios y familias a ambos lados de la cordillera.

“Traer de vuelta esa figura es también traer la práctica de moverse más allá de las circunscripciones impuestas por el Estado”, señala Imilan. En ese gesto, la investigación no sólo describe movilidades actuales, sino que las inscribe en una genealogía más amplia de circulación indígena.

 

Metodologías decoloniales: investigar caminando

Uno de los aportes centrales del proyecto radica en su enfoque metodológico. El equipo ha desarrollado un trabajo de campo basado en metodologías que privilegian el acompañamiento y la conversación situada. En su mayoría, los y las colaboradores del trabajo de campo son mapuche quienes, con sus propios intereses, participaron en definir las actividades de investigación. 

El estudio incluye cerca de 40 participantes —hombres y mujeres de distintos territorios—, entre ellos autoridades espirituales, cultores, jóvenes y familias con trayectorias de movilidad diversas.

La investigación ha avanzado mediante entrevistas en profundidad, observación participante, registros audiovisuales  y ejercicios de co-mapeo. También han trabajado con organizaciones como Traxkintuwe, en Villarrica, enfocada en la enseñanza del mapudungun, generando cartografías sobre la movilidad del idioma.

El proyecto incorpora, además, producción audiovisual colaborativa. Un ejemplo es el trabajo de Carolina Rain, quien se mueve entre el lago Budi y Temuco de forma regular para realizar sus estudios;  “Ella realizó un documental sobre sus viajes, mostrando cómo estos desplazamientos son parte de su historia personal y comunitaria”, destaca Imilan.

 

Hallazgos: redes, afectos y espiritualidad en movimiento

Entre los principales hallazgos emerge la extensión y naturalidad de la movilidad en la vida mapuche contemporánea. Lejos de ser percibida como una ruptura, el ir y venir entre territorios aparece como una práctica constitutiva.

“Es una experiencia fluida”, afirma Imilan. Los viajes responden a múltiples motivos como vínculos familiares, participación en ceremonias como el guillatún, cuidados de salud o búsqueda espiritual. Lo económico, en cambio, ocupa un lugar secundario.

Un aspecto clave es que estas movilidades no se restringen al lugar de origen. En Santiago, las redes se expanden, conectando personas y territorios diversos. “Se va tejiendo una red mucho más amplia, donde el origen se vuelve sólo uno de varios nodos”, explica.

Asimismo, la investigación releva el papel central de la espiritualidad en estas dinámicas. El aprendizaje del mapudungun, la música tradicional y las prácticas rituales aparecen profundamente entrelazadas. En palabras del investigador, “Hay una búsqueda espiritual muy fuerte; el territorio también es un espacio de conocimiento”.

 

Más allá de la multiterritorialidad

El proyecto dialoga con debates latinoamericanos sobre multiterritorialidad especialmente en contextos andinos y amazónicos, pero propone matices. Mientras estos enfoques suelen centrarse en vínculos entre residencia urbana y comunidad de origen, el caso mapuche revela redes más abiertas y dinámicas.

Hoy, cuando más del 50% de la población indígena en América Latina vive en ciudades, estas perspectivas resultan clave para repensar categorías como migración, arraigo y pertenencia. En este contexto, la investigación de Imilan y su equipo aporta una mirada situada que amplía el debate.

 

Reimaginar el territorio desde la movilidad

 

En su conjunto, Wiñolnampülkafe propone una relectura profunda del territorio mapuche: no como una superficie delimitada, sino como un entramado vivo de relaciones, desplazamientos y saberes.

“Lo que buscamos es abrir la noción de territorio”, concluye Imilan. Así, la investigación no sólo contribuye al campo del urbanismo y la geografía crítica, sino que también ofrece claves para repensar los derechos territoriales desde una perspectiva dinámica, encarnada y contemporánea.