La carrera de Medicina de la Universidad Central (U. Central), perteneciente a la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, vive un hito histórico. Actualmente, el programa está en pleno desarrollo de su proceso de autoevaluación con fines de acreditación ante la Comisión Nacional de Acreditación (CNA). Al tratarse de una carrera con pocos años en la institución, este paso es fundamental para consolidar su proyecto educativo y obtener su primera certificación oficial de calidad.
La acreditación de una carrera de la salud va más allá de un trámite administrativo; es un sello que garantiza la excelencia en la formación de los futuros médicos del país. Para lograrlo, la comunidad universitaria ha trabajado de manera articulada en un proceso que hoy se prepara para uno de sus momentos más determinantes: la visita de los pares evaluadores el próximo lunes 8, martes 9 y miércoles 10 de junio.
El camino hacia la acreditación de Medicina está estructurado bajo los rigurosos estándares de la CNA y contempla cuatro fases principales. La primera de ellas es la autoevaluación, instancia donde la comunidad académica, directivos, docentes y estudiantes realizan un análisis crítico de las fortalezas y debilidades de la carrera utilizando los criterios de calidad exigidos. Posteriormente, se elabora el informe de autoevaluación, un documento formal que resume este diagnóstico interno y que ya fue entregado a la CNA.
La tercera etapa corresponde a la visita de los pares evaluadores, un hito crucial donde un comité de expertos externos recorre las instalaciones de la Universidad Central, revisa en terreno los campos clínicos y entrevista directamente a la comunidad estudiantil y académica. Finalmente, el proceso concluye con la resolución, donde la CNA evalúa todos los antecedentes recopilados y determina oficialmente los años de acreditación que se le otorgarán al programa.
Las autoridades de la facultad han destacado que el éxito de este proceso radica en la participación de todos sus estamentos. La decana de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, Gisela Alarcón, se mostró optimista y destacó la alta responsabilidad colectiva que conlleva esta etapa.
“Tenemos todos los elementos para lograr la mejor acreditación, pero necesitamos que cada una y cada uno que quienes forman parte de la facultad participe activamente. Este proceso nos invita a mirarnos con honestidad, identificar nuestras fortalezas y también aquello que debemos mejorar. Con optimismo fundado y compromiso colectivo, vamos a construir —juntos— la carrera de Medicina que soñamos y que el país necesita”, señaló la decana.
Por su parte, desde la Dirección de Aseguramiento de la Calidad (DAC), su director Jorge Ulloa, enfatizó que la autoevaluación no debe entenderse solo como el cumplimiento formal de estándares, sino como una práctica sistemática y participativa que fortalezca el proyecto educativo a largo plazo.
“Este ejercicio nos interpela a todos. Requiere una mirada crítica, compromiso institucional y una comunidad activa, capaz de analizar su presente, reflexionar sobre su pasado y proyectarse hacia el futuro”, concluyó Ulloa.