La carrera de Kinesiología de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud vivió uno de sus hitos más importantes al celebrar la ceremonia de titulación de su segunda generación de profesionales, instancia en la que 17 alumnos recibieron oficialmente su título profesional acompañados por sus familias y autoridades universitarias.
El evento reunió a directivos, académicos y familiares en una jornada marcada por la emoción, el recuerdo del esfuerzo sostenido durante cinco años de carrera y los desafíos que impone el ejercicio profesional en la actualidad.
La Decana de la facultad, Gisela Alarcón Rojas, destacó el significado de este paso y la impronta que deben mantener los nuevos profesionales frente a las demandas sanitarias del país y los avances tecnológicos: «Esta facultad tiene un propósito que es muy claro: que ustedes lleven adelante una vida profesional con una vocación pública y con vocación social muy importante. (…) La facultad tiene un sello muy propio que tiene que ver con humanización en salud, respetar la dignidad de esa persona que ustedes van a tener al frente o al lado en todo sentido», señaló la autoridad.
Asimismo, la decana enfatizó en la importancia del aprendizaje continuo ante una población cada vez más envejecida y el rol irreemplazable del criterio humano frente a herramientas como la inteligencia artificial: «Nunca la inteligencia artificial los va a reemplazar a ustedes; podrán usar datos, conocimientos o saberes, pero el cómo usar ese saber solo lo sabe un humano respecto a otro humano».
Por su parte, el Director de la carrera de Kinesiología, Oscar Medina, recordó el complejo camino recorrido por los estudiantes, marcado por años de estudio, evaluaciones y prácticas clínicas, instándolos a asumir con responsabilidad el impacto directo de sus decisiones en las personas.
«Desde hoy, a través de su desempeño, sus decisiones y la manera en la que se relacionan con las personas, comenzarán a mostrarle al país qué significa ser un kinesiólogo y una kinesióloga de la Universidad Central de Chile», afirmó Medina, recordando además que la disciplina va mucho más allá de la biomecánica: «Detrás del movimiento hay un niño que necesita volver a jugar, una persona mayor que recupera su independencia o un deportista que necesita volver a competir».
En representación de los estudiantes, el titulado Hernán Guzmán —quien además fue distinguido con el premio a mejor compañero otorgado por sus pares— compartió palabras de agradecimiento y reflexión sobre el significado de este cierre de etapa y el inicio del camino laboral.
La ceremonia concluyó con un llamado a mantener la curiosidad científica, a guiarse por la empatía como herramienta fundamental y a recordar que la institución formadora continuará siendo parte de su historia profesional. Con la entrega de títulos y la tradicional fotografía grupal, los 17 nuevos kinesiólogos y kinesiólogas iniciaron formalmente su ciclo como embajadores de la salud y el bienestar en el sistema sanitario del país.




