La investigadora del Centro de Investigación en Economía y Sociedad (ESOC) de la Universidad Central de Chile, Gabriela Zapata-Román en co-autoría con Carlos Gradín de la Universidad de Vigo (España), publicó el artículo “Unpacking the Contribution of Birth Circumstances to Inequality Using a Shapley Decomposition: The Case of Chile” en la prestigiosa revista académica Review of Income and Wealth, uno de los principales referentes internacionales en estudios sobre desigualdad económica.
La investigación aborda una de las preguntas más persistentes en el debate económico: por qué la desigualdad en Chile, pese a avances en reducción de la pobreza, se mantiene elevada en el tiempo. Desde un enfoque de desigualdad de oportunidades, el estudio examina cuánto de esta brecha responde a las condiciones iniciales de las personas, como su origen socioeconómico, género o lugar de nacimiento.
“Una parte importante de la desigualdad no se genera en el presente, sino que está determinada por las condiciones iniciales con las que las personas comienzan su vida”, explica la investigadora, subrayando la relevancia de comprender estas diferencias de partida para el diseño de políticas públicas.
El artículo se basa en el enfoque teórico de desigualdad de oportunidades, desarrollado por el economista John Roemer, el cual distingue entre desigualdades atribuibles a factores fuera del control de las personas —como el origen familiar— y aquellas relacionadas con decisiones individuales. Esta distinción permite identificar con mayor precisión las desigualdades que son socialmente más problemáticas.
Para ello, la investigación utiliza la descomposición de Shapley, un método que permite medir de manera robusta la contribución de las circunstancias de origen a la desigualdad total. “Este enfoque permite asignar de manera consistente cuánto de la desigualdad total se debe a las circunstancias de origen, evitando que los resultados dependan de decisiones metodológicas arbitrarias”, detalla Zapata-Román.
Entre los principales hallazgos, el estudio revela que entre un 17% y un 36% de la desigualdad en Chile puede explicarse por factores de origen. Además, este componente se mantiene estable en el tiempo, lo que evidencia su carácter estructural. “Incluso cuando la desigualdad total disminuye, el peso del origen se mantiene sorprendentemente constante”, afirma.
Desde el punto de vista de las políticas públicas, los resultados sugieren la necesidad de intervenir tempranamente en las condiciones de partida. “No basta con redistribuir ingresos una vez que la desigualdad ya se generó. Es fundamental nivelar el punto de partida, fortaleciendo la educación temprana, reduciendo brechas territoriales y avanzando en igualdad de género”, enfatiza la investigadora.
Finalmente, el estudio destaca la importancia de seguir estudiando estos temas, ya que la desigualdad de oportunidades no solo afecta la equidad social, sino también el desarrollo económico. “Si las trayectorias están fuertemente condicionadas por el origen, se pierde talento y se restringe la movilidad social”, concluye.
Revisa la publicación completa aquí: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/roiw.70064