Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud impulsa jornada de diálogo directo para mejorar la experiencia estudiantil

La decana Gisela Alarcón y la vicedecana María Vanessa Hormazábal lideraron un encuentro de retroalimentación semestral con alumnos de todas las carreras que forman la facultad, abriendo un espacio de conversación franca sin intermediarios.

Con el propósito de evaluar el desarrollo del semestre en curso e identificar áreas concretas de optimización, la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud llevó a cabo una nueva jornada de retroalimentación institucional. La actividad estuvo encabezada por la decana de la facultad, Gisela Alarcón, y la vicedecana, María Vanessa Hormazábal, quienes se reunieron de manera directa con secretarios de estudios y estudiantes seleccionados al azar.

El encuentro, diseñado como un espacio semestral de vinculación, reunió a alumnos de diversos niveles de las carreras de todas las carreras de la facultad. A diferencia de los canales formales tradicionales, la dinámica se caracterizó por la ausencia de discursos prehechos o representación obligatoria de centros de estudiantes, priorizando la participación espontánea para recoger las voces de quienes habitualmente no participan en instancias masivas.

Durante la apertura, la decana Gisela Alarcón destacó el valor altruista de la asistencia estudiantil y el impacto real que estas sugerencias tienen en la gestión de la facultad: «Esto es un acto de generosidad de ustedes, porque lo que nos digan nosotros lo consideramos, lo anotamos, tomamos actas, después lo revisamos con los directores de carrera y pensamos cómo hacer las cosas mejor. Hay muchos cambios que hemos hecho también para mejora a propósito de que estudiantes antes que ustedes han venido a proponer mejoras», señaló la autoridad.

Por su parte, la vicedecana María Vanessa Hormazábal enfatizó la importancia de abordar tanto los desafíos como los aciertos institucionales para construir soluciones a corto y largo plazo: «Queremos que nos digan qué estamos haciendo bien, porque a veces la tendencia es solo destacar las cosas que están mal. Lo interesante de que sean diferentes niveles es que los dolores que pueden tener algunos niveles más arriba podemos ir subsanándolos hacia abajo. Algunos cambios pueden ser muy inmediatos, pero hay otros que requieren tiempo, planificación y comités curriculares», explicó la vicedecana.

Este proceso se fundamenta en una participación abierta donde estudiantes de distintos niveles comparten sus experiencias sin filtros ni formalidades excesivas. Para ello, la administración universitaria evalúa las propuestas y analizan aquellas que se encuentran bajo su alcance directo de mejora y aquellas que corresponden a situaciones externas. De este modo, el impacto generacional busca que las modificaciones implementadas beneficien tanto a los alumnos actuales como a las futuras generaciones de profesionales de la salud.