Facultad de Ingeniería y Arquitectura inicia formulación de su Plan Estratégico 2026–2032

El proceso marca el primer hito en la construcción del Plan Estratégico de Facultad (PEF), que orientará el desarrollo de las carreras de ingeniería, geología y arquitectura, en línea con los desafíos institucionales de la Universidad Central de Chile.

Con la participación del equipo de decanato, autoridades de sede y coordinaciones académicas, la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Central de Chile dio inicio al proceso de formulación de su Plan Estratégico de Facultad (PEF) 2026–2032, instrumento que definirá la hoja de ruta para el desarrollo de sus distintas carreras en los próximos siete años.

La jornada reunió a representantes de Santiago y Coquimbo, junto a las áreas de docencia, investigación, vinculación con el medio y posgrado, constituyendo un primer hito en la bajada del Plan Estratégico Corporativo (PEC) hacia el quehacer formativo y disciplinar de la facultad.

“Este encuentro da inicio a la formulación del Plan Estratégico de Facultad 2026–2032, que establece una ruta en ámbitos clave para el quehacer universitario, con una bajada concreta a las facultades, que es donde finalmente se materializan las acciones”, explicó Viviana Flores, coordinadora de Postgrado y Educación Continua.

El PEF considera un horizonte de siete años y se proyecta hacia 2032, cuando la Universidad Central de Chile cumpla 50 años de trayectoria. En ese contexto, el desafío apunta a consolidar avances y fortalecer áreas estratégicas como investigación y posgrado, con miras a alcanzar mayores niveles de desarrollo.

En docencia, el énfasis estará en consolidar resultados ya obtenidos en indicadores como retención, titulación y empleabilidad, junto con profundizar la mejora continua en la gestión académica. A ello se suma la necesidad de integrar la retroalimentación de egresados y empleadores en los procesos formativos.

“El desafío es consolidar estos logros, integrando la investigación en el proceso formativo y conectando el quehacer académico con las necesidades del territorio”, señaló Flores.

Desde el decanato, el proceso es entendido como una oportunidad para proyectar el desarrollo de la facultad en distintos frentes, incorporando iniciativas que fortalezcan su posicionamiento académico y su vínculo con el entorno.

“Un plan estratégico de facultad es una hoja de ruta con una mirada de futuro y oportunidades para incorporar y desarrollar proyectos que mejoren el prestigio y la visibilidad de nuestras carreras”, afirmó el decano de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura, Uwe Rohwedder.

Entre las líneas de desarrollo proyectadas, el decano destacó la implementación de infraestructura y programas orientados a la innovación y la especialización disciplinar. “Estamos pensando en el desarrollo de un laboratorio de proyectos con tecnología de punta , con prototipado, cortadoras, realidad aumentada, microscopios y brazos robóticos, así como en la creación de un centro de estudios mineros, un instituto de patrimonio turístico en La Serena y un doctorado en astronomía con redes internacionales”, detalló.

A estas iniciativas se suman estrategias para fortalecer la participación de mujeres en carreras de ingeniería y la creación de una unidad proyectual que articule las distintas disciplinas de la facultad en torno a desafíos contemporáneos.

“Buscamos aprovechar la riqueza de nuestras disciplinas para abordar temas como infraestructura emergente, desarrollo urbano, vivienda, espacios públicos y soluciones sostenibles, siempre con foco en las necesidades de los territorios”, agregó.

En vinculación con el medio, el PEF también propone avanzar hacia relaciones más bidireccionales, que permitan no solo proyectar el quehacer académico, sino también recoger activamente las demandas del entorno para retroalimentar la formación y la investigación.

Por su parte, el desarrollo del posgrado y la educación continua se posiciona como una de las áreas con mayor potencial de crecimiento, con el desafío de ampliar la oferta de diplomados y magíster de manera planificada y pertinente.

“Existe espacio para crecer en diplomados y magíster, pero este desarrollo debe estar conectado con los requerimientos del país y resguardar estándares de calidad tanto académicos como de gestión”, agregó Flores.

Junto con estos lineamientos, el proceso también instala una reflexión sobre la identidad de la facultad, marcada por la convivencia de diversas disciplinas. En este escenario, la interdisciplina y la innovación se proyectan como ejes articuladores del nuevo plan.

Este primer hito da paso a una etapa de socialización y trabajo participativo con la comunidad universitaria, orientada a definir metas e indicadores que permitan monitorear el avance del Plan Estratégico de Facultad (PEF) y su impacto en el desarrollo de las carreras y de la Universidad Central de Chile.