Estudiantes de Nutrición y Dietética de la Universidad Central viven emotiva ceremonia de investidura

El hito académico marca el inicio de sus prácticas clínicas y el contacto directo con la comunidad durante este año 2026, consolidando el sello humanizado de la institución.

Un paso decisivo en su camino hacia el mundo profesional dieron las y los estudiantes de segundo año de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Central de Chile, quienes protagonizaron su tradicional ceremonia de investidura 2026. En un encuentro cargado de emoción, acompañados por autoridades, docentes y familias, los futuros profesionales vistieron por primera vez sus uniformes clínicos y recibieron la piocha institucional, símbolos que marcan el inicio de sus actividades prácticas y su compromiso con la salud pública.

La investidura representa un hito clave dentro de la formación curricular, ya que el uso del uniforme trasciende lo académico para adquirir una connotación de respeto, ética y responsabilidad social. A partir de esta etapa, los estudiantes integrarán la teoría adquirida en las aulas con la intervención real en áreas como la atención clínica, el trabajo comunitario, el sistema educacional y la industria alimentaria.

La apertura de los discursos estuvo a cargo de la vicedecana de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, María Vanessa Hormazábal, quien instó a los jóvenes a portar el uniforme con orgullo y a recordar que este acto público visibiliza los valores sembrados por sus familias, amigos y docentes. «Vestir este uniforme deja de ser solo un acto simbólico y se transforma en un compromiso concreto, un compromiso con las personas, con sus realidades y con los desafíos actuales de la salud. Ustedes comienzan a asumir un rol activo en la promoción y cuidado de la salud desde una mirada integral, ética y profundamente humana», destacó Hormazábal.

Por su parte, la directora de la carrera de Nutrición y Dietética, Javiera Yáñez, repasó con orgullo el crecimiento y fortalecimiento que ha tenido el programa desde el año 2017 a la fecha. Yáñez enfatizó que el avance de este grupo de estudiantes se refleja en su madurez, pensamiento crítico y autonomía, pero hizo un llamado especial a no perder de vista la esencia de la facultad. «Existe un aspecto que queremos enfatizar: nuestro sello humanizado. Nunca olviden que trabajan con personas que necesitan ser escuchadas, respetadas y acompañadas. La diferencia de un gran profesional no radica únicamente en los conocimientos técnicos, sino también en la capacidad de comprender al otro desde la humanidad», subrayó la directora.

El momento más emotivo de la jornada llegó con las palabras de los propios investidos. Las estudiantes Carolina Sáez y Nicole Tapia compartieron un mensaje en representación de sus compañeros, agradeciendo el soporte incondicional de sus familias y profesores, y redefiniendo el verdadero sentido de su profesión. «Lo que más nos gusta es entender que no somos la persona que entrega una dieta, sino que también enseñamos a los demás a relacionarse mejor con la comida. Este uniforme es el símbolo de nuestra fortaleza. Que este traje clínico nos recuerde siempre que, detrás de cada requerimiento nutricional, hay una persona con una historia», expresaron de manera conjunta.

Asimismo, la estudiante Valentina Toro ofreció una profunda reflexión sobre el esfuerzo invisible detrás de cada nota y los desafíos superados a lo largo del proceso académico, invitando a sus pares a mantener la confianza. «A lo largo de este proceso, hemos aprendido a avanzar. No siempre significa hacerlo rápido, a veces avanzar significa simplemente no rendirse. Repetir un ramo o tener tropiezos no define nuestras capacidades. Sintámonos orgullosos de todo lo que hemos superado para estar aquí», concluyó.

Con la entrega de la piocha institucional, la generación 2026 de Nutrición y Dietética de la Universidad Central inicia oficialmente un proceso de transformación académica y humana, listos para generar un impacto real y sostenible en la calidad de vida de la población.