Estudiantes de Administración Pública impulsan reflexión sobre integridad y probidad en la gestión pública

Seminario organizado por estudiantes de la Universidad Central de Chile reunió a autoridades académicas y especialistas para analizar los desafíos de la integridad pública y el rol de las futuras generaciones en el fortalecimiento de instituciones más transparentes.

La probidad y la integridad pública fueron el eje del seminario «Defendamos la Probidad», una iniciativa organizada por estudiantes de la carrera de Administración Pública de la Universidad Central de Chile con el propósito de generar un espacio de reflexión sobre los desafíos que enfrenta la gestión pública en Chile y la importancia de fortalecer una cultura de transparencia desde la formación profesional.

La actividad, desarrollada en el marco de la asignatura Ética y Probidad, reunió a autoridades de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones (FEGOC), académicos y representantes de organismos públicos, fortaleciendo el vínculo entre la formación universitaria y las instituciones que trabajan por una gestión estatal más íntegra y cercana a la ciudadanía.

Durante la inauguración, el vicedecano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones, Gustavo Campos, destacó el doble mérito de la actividad: abordar un tema de permanente actualidad y, al mismo tiempo, ser una iniciativa impulsada por las y los estudiantes. A su juicio, serán ellos quienes, como futuros servidores públicos, deberán enfrentar diariamente los desafíos de la probidad en el ejercicio de sus funciones.

En ese contexto, planteó que defender la probidad no pasa únicamente por aumentar los mecanismos de control, sino por revisar los procesos institucionales para hacerlos más efectivos y transparentes. «Muchas veces creemos que más controles significan mayor probidad, cuando lo importante es contar con mejores controles», señaló, agregando que el verdadero desafío está en formar profesionales convencidos de que la integridad debe ser un principio permanente de la gestión pública.

Campos también hizo énfasis en la necesidad de construir una cultura organizacional donde las pequeñas faltas no sean normalizadas. Explicó que prácticas aparentemente menores, como el uso indebido de recursos públicos, terminan debilitando los estándares éticos de las instituciones y pueden abrir espacio a irregularidades de mayor gravedad. «Si no somos capaces de erradicar esas microcorrupciones desde la cultura organizacional, terminamos facilitando que aparezcan problemas mucho más complejos», afirmó.

El profesor de la carrera de Administración Pública, José Luis Sepúlveda, explicó que el seminario forma parte del sello formativo que busca consolidar la carrera en materias de ética e integridad, promoviendo que las y los estudiantes analicen situaciones reales que enfrentarán en el ejercicio profesional.

Según explicó, la actividad nació desde las inquietudes del propio estudiantado durante el desarrollo de la asignatura, particularmente a partir de preguntas sobre qué significa ejercer un «comportamiento intachable», concepto presente en el Estatuto Administrativo. «Queremos que nuestros estudiantes comprendan que el servidor público está llamado a resguardar el bien común. La legalidad es fundamental, pero también lo son la honestidad, el desempeño leal y la convicción de hacer lo mejor posible por las personas», sostuvo.

Asimismo, señaló que los desafíos de la gestión pública evolucionan constantemente, por lo que la formación debe preparar profesionales capaces de responder con criterios éticos frente a escenarios cada vez más complejos, siempre dentro del marco legal que rige el actuar de la administración del Estado.

Esa mirada también fue compartida por las y los estudiantes que participaron en la jornada. Para Camila Munster, estudiante de tercer año de Administración Pública de la Universidad Central de Chile, el seminario permitió conectar los contenidos abordados durante la carrera con situaciones concretas que enfrentarán en el ejercicio profesional.

«Fue una muy buena instancia para empezar a aplicar conceptos que hemos visto desde primer año. Además, escuchar la experiencia de alguien que trabaja dentro del Estado nos entrega una perspectiva muy valiosa sobre el camino que tendremos como futuros administradores públicos», comentó.

La estudiante agregó que la exposición permitió comprender cómo las llamadas «microcorrupciones» pueden presentarse en la gestión cotidiana y por qué es importante prevenirlas desde la formación profesional. «Estas instancias enriquecen mucho nuestra formación porque nos ayudan a entender los desafíos reales que enfrentaremos más adelante», concluyó.

La conferencia principal estuvo a cargo de Carlos Guazzini, secretario ejecutivo de la Comisión Asesora Presidencial de Probidad e Integridad Pública, quien valoró especialmente que la iniciativa surgiera desde las y los estudiantes. A su juicio, cuando son los propios futuros profesionales quienes impulsan estos espacios de discusión, el compromiso con la integridad adquiere una dimensión distinta y más profunda.

«El solo hecho de que esta actividad nazca de ustedes le da un valor insustituible. Cuando son las y los estudiantes quienes se organizan para reflexionar sobre la probidad, se demuestra que existe un interés genuino por construir un servicio público basado en la integridad. Ese compromiso temprano es fundamental para fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones», señaló.

Con iniciativas como «Defendamos la Probidad», la carrera de Administración Pública continúa fortaleciendo la vinculación entre la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central de Chile y organismos públicos dedicados a promover la integridad en el Estado, reafirmando su compromiso con la formación de profesionales capaces de liderar una gestión pública ética, responsable y orientada al servicio de las personas.