La Dra. Daniela Barría Díaz, directora del Centro de Investigación en Ciencias del Espacio y Física Teórica, CICEF, de la Universidad Central de Chile, participa en una investigación que caracteriza una nueva etapa de la evolución del Objeto de Sakurai, conocido también como V4334 Sgr. El estudio analiza el material que expulsa esta estrella y aporta información para comprender su transformación después del fenómeno conocido como «renacimiento estelar».
El trabajo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, reúne a 12 investigadores. El equipo utilizó observaciones obtenidas en 2023 con el instrumento FORS2 del Very Large Telescope, VLT, del Observatorio Europeo Austral, ESO, en Chile. Para interpretar los datos, comparó la luz registrada con modelos que describen la atmósfera de la estrella y el material que sale de ella.
El análisis identificó señales de carbono y helio procedentes de un viento estelar, es decir, un flujo de materia expulsado por la estrella. Estas características respaldan su clasificación como una estrella central de tipo Wolf-Rayet rica en carbono, denominada [WC]. En este caso, se trata de una estrella de baja masa en una fase avanzada de su evolución.
Sakurai llamó la atención de la comunidad astronómica en 1996. Su transformación se relaciona con una reactivación de la fusión nuclear en una capa de helio, que provoca la expansión y el enfriamiento de la estrella, junto con la expulsión de material, antes de que vuelva a calentarse. Este proceso recibe el nombre de «renacimiento estelar».
La rapidez de estos cambios permite estudiar su evolución durante una vida humana. El seguimiento de Sakurai ofrece, por tanto, una oportunidad para contrastar las explicaciones sobre las etapas finales de la vida estelar mediante observaciones realizadas en distintos momentos.
Para los datos de 2023, el modelo que mejor reproduce las observaciones estima una temperatura cercana a los 30.500 kelvin. Los autores establecen un intervalo conservador de entre 27.000 y 36.000 kelvin, considerando las limitaciones del análisis.
La estimación es inferior a la prevista por algunos modelos que anticipaban un calentamiento más rápido, aunque resulta compatible con otros cálculos. Los investigadores plantean continuar las observaciones para precisar cómo cambia la temperatura y comprender mejor esta fase de evolución.
Con la participación de Daniela Barría, la Universidad Central aporta a una colaboración internacional que combina observaciones obtenidas desde Chile y modelos físicos para estudiar la vida de las estrellas. El trabajo del CICEF contribuye así a producir conocimiento sobre procesos que pueden seguirse y contrastarse a lo largo del tiempo.

