DDI incorporó metodologías internacionales para proyectar el portafolio tecnológico de la U. Central

El taller capacitó a gestores de la sede Santiago y la sede Región de Coquimbo en herramientas de análisis estratégico, madurez de innovación y rutas de transferencia para tecnologías desarrolladas desde la investigación universitaria.

No toda innovación se encuentra en el mismo punto de desarrollo ni requiere el mismo tipo de acompañamiento. Algunas tecnologías necesitan fortalecer su validación, redes o propiedad intelectual; otras ya cuentan con condiciones para avanzar hacia procesos de transferencia. Distinguir esas etapas es clave para gestionar de manera estratégica un portafolio tecnológico universitario.

Con ese propósito, la Dirección de Desarrollo e Innovación (DDI) de la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Postgrado (VRIIP) realizó un taller teórico-práctico orientado a fortalecer las competencias de sus gestores en el análisis, priorización y proyección de tecnologías con potencial de transferencia.

La actividad, desarrollada el jueves 4 de junio, reunió a profesionales vinculados a innovación de la sede Santiago y la sede Región de Coquimbo. La jornada fue liderada por Francisco Chiang, consultor externo especializado en transferencia tecnológica, quien presentó dos marcos de referencia internacional: la matriz McKinsey General Electric y el modelo KTH Innovation Readiness Level™ (IRL), desarrollado por el KTH Royal Institute of Technology (Suecia).

Estas metodologías permiten observar una innovación desde dimensiones complementarias. La matriz McKinsey General Electric contribuye a posicionar tecnologías según su atractivo y fortaleza en el dominio correspondiente, mientras que el modelo KTH Innovation Readiness Level™ evalúa su grado de madurez en ámbitos como desarrollo tecnológico, cliente, modelo de negocio, financiamiento y equipo, proyectando los pasos necesarios para avanzar hacia su transferencia.

Aplicación al portafolio institucional

«Estamos diseñando el portafolio tecnológico de la U. Central, caracterizando cada tecnología para posicionarla y definir qué acompañamiento requiere. En algunos casos habrá que fortalecer redes o propiedad intelectual; en otros, la tecnología ya está en condiciones de ser transferida», explicó el consultor externo.

Durante la jornada, quienes participaron trabajaron en equipos sobre cuatro tecnologías del portafolio actual de la U. Central. A partir de ejercicios aplicados, analizaron su posición estratégica, identificaron brechas de desarrollo y definieron posibles rutas de acompañamiento desde la DDI.

Para Sebastián Naour, subdirector de Gestión Tecnológica de la DDI e InES I+D, la incorporación de estas herramientas permitirá fortalecer la gestión interna y contar con criterios compartidos para priorizar tecnologías. «Nuestra intención, junto a Francisco Chiang, es que nuestra dirección y las unidades con las que trabajamos habitualmente, como Investigación y Transformación Digital, cuenten con una metodología probada para gestionar y priorizar el portafolio tecnológico», señaló.

El profesional agregó que el objetivo es avanzar hacia una gestión tecnológica más eficiente, capaz de apoyar de mejor manera el trabajo de investigadores/as y de la comunidad universitaria. Desde esa perspectiva, el taller buscó instalar capacidades que permitan tomar decisiones con mayor información, orientar recursos y proyectar innovaciones con potencial de impacto.

El director de Desarrollo e Innovación y del proyecto InES I+D, Felipe Jara, también valoró los resultados de la jornada. Según explicó, contar con nuevas herramientas de análisis permitirá avanzar desde instrumentos de difusión hacia una gestión más estratégica del portafolio, diferenciando tecnologías, visualizando rutas de trabajo, comunicando con datos e identificando alianzas según capacidades concretas.

La capacitación también convocó a profesionales de otras unidades interesadas en la gestión de sus propios proyectos. Entre ellas, Camila Herrera, coordinadora de Formación Digital y líder del programa Tech4Edu de la Dirección de Transformación Digital Educativa (DTDE) de la Vicerrectoría Académica (VRA), quien destacó la pertinencia del taller para proyectar iniciativas desarrolladas junto a docentes hacia empresas e instituciones que puedan requerir nuevas soluciones educativas.

«Participar de esta instancia me sirve para sistematizar las experiencias de nuestros profesores e identificar oportunidades de vinculación con el medio. Por ejemplo, los simuladores que desarrollan docentes de Derecho dentro de Tech4Edu podrían escalar hacia otras universidades», indicó.

Con esta capacitación, la U. Central fortalece sus capacidades internas para gestionar, priorizar y proyectar tecnologías desarrolladas desde la investigación y la innovación universitaria. En esa línea, la iniciativa dialoga con una comprensión del quehacer académico orientada no solo a producir conocimiento, sino también a ponerlo al servicio de las necesidades del entorno. Desde esta perspectiva, la transferencia tecnológica se vincula con los principios de calidad, colaboración y compromiso con la sociedad, al favorecer que las capacidades académicas de la institución puedan transformarse en soluciones pertinentes, sostenibles y con impacto público.