Cuando una emergencia afecta el hogar de una estudiante, sus consecuencias también pueden afectar su bienestar y experiencia universitaria. Frente a los daños provocados por el reciente sistema frontal en la zona central del país y por un incendio que alcanzó una vivienda, la Dirección de Apoyo y Vida Estudiantil (DAVE) y la Federación de Estudiantes de la Universidad Central (Feucen) coordinaron apoyo para tres estudiantes.
El proceso se inició con un catastro elaborado por la mesa directiva de la Feucen, que fue difundido a través de los centros de estudiantes y de sus redes sociales. La información recopilada permitió identificar las situaciones de mayor urgencia, establecer contacto con las personas afectadas y determinar el tipo de ayuda requerida en cada una.
«Como mesa hicimos un catastro que difundimos a través de los centros de estudiantes y del Instagram de la Federación», señaló el presidente de la Feucen, Claudio Burgos.
A partir de las respuestas, la DAVE y la Feucen revisaron los antecedentes y priorizaron los casos que requerían apoyo inmediato. En este proceso también participó la delegada de Bienestar y Derechos Estudiantiles y estudiante de Arquitectura, Valentina Ibarra, quien se comunicó con las estudiantes para conocer con mayor precisión sus necesidades. La entrega de los apoyos se realizó el 25 de julio.
El presidente de la Feucen destacó, además, la solidaridad expresada por integrantes de la comunidad estudiantil durante el levantamiento de información. «Muchas personas nos dijeron: “Hay alguien que lo necesita más que nosotros”», relató. En aquellos casos en que no se requería ayuda material, se facilitaron contactos con las respectivas direcciones de carrera para canalizar otras formas de acompañamiento.
Una de las estudiantes resultó afectada por un incendio de gran magnitud que comenzó cerca de su domicilio y terminó por alcanzar su vivienda. Para responder a las necesidades de su familia, la DAVE y la Feucen gestionaron una canasta familiar, ropa de cama y vestuario para un familiar.
En un segundo caso, correspondiente a una estudiante de la comuna de Los Andes, se entregó material de aislación térmica luego de que las lluvias provocaran filtraciones y daños en la techumbre de su hogar.
Una tercera estudiante recibió planchas de yeso-cartón y nailon para apoyar la reparación y protección temporal del techo de su vivienda. Su familia, en tanto, gestionó las planchas de zinc necesarias para completar los trabajos.
La coordinación entre la DAVE y la Feucen fortalece una red de apoyo que articula la organización estudiantil con los mecanismos institucionales de acompañamiento. Este trabajo conjunto permite proyectar una comunidad universitaria solidaria, capaz de identificar oportunamente las necesidades de sus integrantes y de movilizar respuestas concretas frente a situaciones que puedan afectar su bienestar.