Consejo asesor de postgrados de negocios de la Fegoc aborda desafíos futuros con foco en inteligencia artificial

Académicos y representantes del sector privado coincidieron en que la IA se consolida como un eje estructural en la formación profesional y en la competitividad organizacional, impulsando ajustes urgentes en los programas de magíster y MBA.

En una nueva sesión del Consejo Asesor de Postgrado de Negocios de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, autoridades académicas y actores del mundo empresarial se reunieron para analizar el futuro de sus programas, con especial énfasis en la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en la formación de postgrado.

La instancia, liderada por la directora del MBA, Valeria Scapini, y el director del Magíster en Control y Gestión del Riesgo Corporativo, Francisco Castañeda, permitió reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las escuelas de negocios ante la acelerada transformación tecnológica y las nuevas demandas del mercado laboral.

Durante la apertura, Castañeda advirtió que la velocidad de adopción de la IA es clave para evitar rezagos frente a otras instituciones. “Las escuelas de negocios enfrentan un gran desafío en torno al uso de IA. El mercado ya exige competencias en estas herramientas, por lo que debemos innovar también en la forma en que enseñamos”, señaló.

Desde el sector empresarial, David Poniachik enfatizó que la IA no solo implica el uso de nuevas tecnologías, sino que impacta áreas como la ciberseguridad, el ámbito legal y la gestión de datos. “Este fenómeno está redefiniendo las profesiones. Hoy existen herramientas que permiten programar sin conocimientos técnicos avanzados, lo que transformará múltiples disciplinas”, sostuvo.

En la misma línea, Claudio Aguilar, desde la Bolsa de Productos, subrayó el carácter estratégico de la IA en las organizaciones. “Ya no es una opción, es una definición organizacional. El uso de agentes de IA permite mejorar la eficiencia y retener conocimiento, reduciendo la dependencia de capital humano altamente especializado”, indicó, agregando que “hoy es crítico que los profesionales estén familiarizados con estas herramientas”.

El encuentro también abordó los desafíos educativos. Lino Tejeda destacó que más del 50% de los estudiantes ya utiliza herramientas como ChatGPT de manera habitual, incluso en asignaturas complejas. Sin embargo, advirtió sobre las brechas de acceso: “El uso de estas tecnologías depende muchas veces de la capacidad de pago, lo que puede generar desigualdades significativas”.

Por su parte, Franco Contreras introdujo la relevancia del gobierno de datos y los riesgos asociados al uso de IA en entornos corporativos. “Si no entienden lo que están aplicando, no tienen forma de interactuar con la herramienta. El conocimiento técnico sigue siendo indispensable”, afirmó.

Desde la educación continua, Fernando Baldú destacó la creciente demanda por formación en IA en áreas como marketing. “Los estudiantes de postgrado buscan herramientas que mejoren su productividad. La IA se ha transformado en un elemento central de valor en la oferta académica”, explicó.

Una de las intervenciones más categóricas fue la de Carmen Abarca, representante de la Cámara Chilena de la Construcción, quien comparó el impacto de la IA con la irrupción de internet. “Esto ya no es un lujo, es un desde. Las organizaciones que no adopten estas tecnologías quedarán rezagadas”, afirmó, destacando su relevancia en sectores como minería e infraestructura.

En el ámbito académico, Valeria Scapini subrayó que los estudiantes del MBA demandan mayor profundidad en el uso de estas herramientas. “Nuestros alumnos quieren estar al día, mejorar su productividad y contar con más herramientas, lo que nos desafía a integrar la IA de manera transversal en la malla curricular”, señaló.

El encuentro concluyó con un consenso transversal: la inteligencia artificial dejó de ser una tendencia emergente para convertirse en un requisito fundamental tanto en la academia como en la industria. Su integración efectiva será clave para la competitividad futura de profesionales e instituciones.