Investigación del ESOC advierte riesgos para la salud en hogares que usan leña y otros combustibles sólidos

La investigación de Gabriela Zapata-Román y Valeria Scapini, del ESOC analiza datos de hogares chilenos y aporta evidencia para orientar políticas de calefacción residencial más limpia, con atención a las diferencias por género y territorio.

Vivir en un hogar que utiliza leña u otros combustibles sólidos se asocia con una probabilidad 2,14 puntos porcentuales mayor de reportar una enfermedad reciente, en comparación con personas de hogares similares que no los utilizan. Así lo establece el estudio de Gabriela Zapata-Román y Valeria Scapini Sánchez , investigadoras del Centro de Investigación en Economía y Sociedad, ESOC, de la Universidad Central de Chile.

El trabajo, titulado «Adverse effects of the use of solid fuels on health outcomes in Chile», publicado recientemente en la revista Economics of Energy & Environmental Policy, aporta evidencia con representatividad nacional sobre la relación entre el uso de estos combustibles y la salud de la población.

«En Chile solemos asociar la contaminación del aire a las ciudades y al tráfico, pero nuestros resultados muestran que la exposición dentro del hogar también tiene consecuencias medibles: las personas que viven en hogares que usan leña u otros combustibles sólidos presentan una mayor probabilidad de reportar enfermedades recientes y de tener condiciones crónicas, especialmente sistémicas«, señalaron las autoras.

Para realizar el análisis, las autoras utilizaron datos de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, CASEN, de 2015, 2017 y 2022. Mediante el método Coarsened Exact Matching, compararon personas de hogares con características socioeconómicas, habitacionales y territoriales similares, considerando también el año de la encuesta.

El estudio utiliza información declarada sobre enfermedades y tratamientos médicos. Sus estimaciones describen diferencias entre los grupos comparados y no representan efectos acumulados de exposición a lo largo del tiempo.

Además del resultado sobre enfermedades recientes, el análisis encuentra una asociación con el reporte de tratamientos por enfermedades crónicas sistémicas y evidencia menos consistente para las afecciones cardiovasculares. 

Al abordar estas diferencias, Zapata-Román destacó su relevancia para las decisiones de política pública: «Lo que más nos interesa destacar es que este efecto no se distribuye de manera homogénea: es más consistente entre mujeres y adultos en edad de trabajar, y se concentra especialmente en la zona centro-sur del país, donde el uso de leña para calefacción sigue siendo estructural».

La investigadora agregó: «Esto nos lleva a pensar que las políticas de transición hacia calefacción más limpia no pueden ser uniformes para todo el país, sino que deben diseñarse considerando las diferencias territoriales, las condiciones de vivienda y las restricciones que enfrentan los hogares en cada zona«.

Con este estudio, el ESOC aporta evidencia al debate sobre calefacción residencial y salud pública. La Universidad Central hace ciencia e innovación también desde las ciencias sociales, investigando cómo las condiciones de vida se relacionan con el bienestar de las personas.

 

Revisa la publicación aquí: «Adverse effects of the use of solid fuels on health outcomes in Chile