Con la asistencia de autoridades, académicas y estudiantes, la carrera de Enfermería dio el puntapié inicial a su ciclo de encuentros disciplinares con el desarrollo del primer coloquio titulado “Investigación en Enfermería: evidencia, práctica clínica y salud”. La jornada busca consolidar un espacio protegido para el diálogo crítico, la actualización académica y la vinculación directa entre la docencia, la investigación y la gestión territorial.
El hito de apertura contó con las palabras del cuerpo directivo de la facultad, destacando la importancia de robustecer la generación de conocimiento desde la formación universitaria. Durante el saludo inaugural, la Decana resaltó el valor estratégico de este tipo de instancias para el desarrollo académico: «Lograr conseguir que una universidad sea compleja y de excelencia tiene que ver fundamentalmente con la capacidad de hacer investigación. En ella está no solamente llegar a construir conocimiento y saber, sino también difundir ese conocimiento, hacer transferencia a nuestras comunidades, a nuestros territorios y mejorar lo que estamos haciendo en salud en todos los ámbitos posibles. Esto es motivo de orgullo para toda la facultad«.
Por su parte, la Directora de Carrera, Dra. Alicia Infante Peñafiel, destacó que la investigación debe ser entendida como un pilar cotidiano en el ejercicio profesional y no como una labor aislada: «Hoy por hoy no se constituye ninguna área de la salud, y menos la enfermería, sin el área de la investigación. A veces la vemos como un componente lejano, pero es parte de nuestras prácticas y el elemento de la mejora continua. Estos espacios son súper ricos y parte de la experiencia universitaria, de las prácticas reflexivas que necesitamos para crecer como comunidad«.
La exposición principal estuvo a cargo de la académica Magíster Tahía Montoya, quien compartió los resultados de su trabajo enfocado en las Estrategias de fortalecimiento para la captación y participación de personas mayores en el programa Más Adultos Mayores Autovalentes del CESFAM Rosita Renard de Ñuñoa.
A través de un enfoque cualitativo sustentado en la metodología de investigación-acción, la docente abordó la realidad de una población donde el 21% de los usuarios inscritos supera los 60 años, enfrentando retos vinculados a la adherencia y la cobertura en la atención primaria.
Sobre la elección del diseño metodológico, la Magíster Tahía Montoya explicó: «Elegí la investigación-acción porque permite llevar la problemática a la práctica a través de diagnósticos participativos junto a la comunidad y al equipo de salud. La investigación cualitativa nos da la posibilidad de conversar directamente con las personas y trabajar la matriz de marco lógico para generar intervenciones reales en el territorio«.
El análisis expuesto generó un activo diálogo entre los asistentes sobre la sostenibilidad financiera de las políticas públicas en salud, el envejecimiento activo y la urgencia de mantener una vinculación estrecha entre las aulas universitarias y la realidad de los centros de salud familiar. Este encuentro marca la apertura de una programación mensual de coloquios que continuará abordando diversas líneas de investigación aplicadas a la disciplina.




