Cicef inauguró la «Third Pacific Gravity School» con foco en formación avanzada y colaboración científica internacional

El encuentro reunió en la U. Central a estudiantes de posgrado e investigadores/as en formación con referentes de Canadá y Francia, en una semana dedicada a agujeros negros, energía oscura, ondas gravitacionales y nuevas teorías sobre el universo.

Las preguntas sobre la gravedad ya no pertenecen solo a la teoría: hoy dialogan con la astronomía observacional, la detección de ondas gravitacionales y el estudio de fenómenos extremos que desafían nuestra comprensión del universo. En ese escenario, el Centro de Investigación en Ciencias del Espacio y Física Teórica (Cicef) inauguró la Third Pacific Gravity School: New Horizons in Gravitational Physics, encuentro internacional dedicado a la formación avanzada y al intercambio científico.

La escuela comenzó el 22 de junio y dio inicio a una semana de minicursos especializados, seminarios y espacios de discusión científica. La instancia convocó a estudiantes de magíster y doctorado, investigadores/as posdoctorales y especialistas provenientes de distintas instituciones y países, con el propósito de fortalecer redes académicas en torno a la física gravitacional contemporánea.

Más que una actividad puntual, el encuentro se proyecta como una plataforma de formación avanzada, colaboración internacional y articulación entre investigadoras e investigadores consolidados y nuevas generaciones científicas, en torno a temas como gravitación, cosmología, agujeros negros, objetos compactos y teorías modificadas de la gravedad.

Ciencia que se construye en colaboración

Durante sus palabras de bienvenida, la vicerrectora de Investigación, Innovación y Postgrado (VRIIP), Paula Barros McIntosh, destacó que la realización de esta escuela expresa una decisión institucional orientada a fortalecer la investigación avanzada y proyectar el conocimiento más allá de la U. Central.

«La ciencia se fortalece mediante la colaboración: avanza cuando las ideas circulan, cuando los equipos se conectan, cuando los investigadores comparten preguntas, métodos, resultados y desafíos. En áreas altamente especializadas, como la gravitación y la cosmología, las redes de colaboración son esenciales para fortalecer capacidades, ampliar horizontes y construir ecosistemas científicos más robustos», señaló.

La autoridad agregó que encuentros como este abren posibilidades que van más allá de las conferencias y jornadas de trabajo, porque pueden dar origen a futuras publicaciones, tesis, estadías de investigación, colaboraciones internacionales, proyectos conjuntos o nuevas líneas de desarrollo científico.

Desde la VRIIP, la doctora Barros situó este tipo de instancias dentro de una apuesta institucional más amplia por fortalecer la investigación como eje de desarrollo universitario. «Cuando una universidad respalda espacios como la Pacific Gravity School, está invirtiendo en algo más que en una actividad académica: está invirtiendo en su comunidad científica, en formación avanzada, en reputación institucional, en internacionalización y en conocimiento con sentido público», afirmó.

En esa línea, agregó que la investigación y la innovación son capacidades estratégicas para producir conocimiento, formar capital humano avanzado y contribuir al desarrollo científico, cultural, social y tecnológico del país.

Diplomacia científica y proyección de Chile

La dimensión internacional del encuentro fue abordada por la jefa del Departamento de Ciencia, Tecnología, Educación y Astronomía de la División de Ciencias, Energía, Educación, Innovación y Astronomía del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lucía Núñez Aguilera, quien vinculó la escuela con el valor de la diplomacia científica para fortalecer la colaboración internacional y proyectar a Chile como actor relevante en astronomía y ciencias del espacio.

«Esta visión permitió poner al servicio de la ciencia las relaciones internacionales, generando condiciones atractivas para que las instituciones científicas del hemisferio norte se instalaran y construyeran los observatorios astronómicos más grandes y modernos que existen en la actualidad. Hoy podemos estar orgullosos, ya que nuestro país cuenta con aproximadamente el 50 % de la capacidad de observación del universo y, al final de esta década, vamos a llegar al 60 %. Por tanto, somos y seremos la mayor ventana al universo», afirmó.

La doctora Núñez también destacó el aporte de la Third Pacific Gravity School al intercambio científico y a la internacionalización de la ciencia chilena. «Esta escuela les entregará nuevas herramientas, nuevas perspectivas y oportunidades de intercambiar experiencias con científicos de Canadá y de Francia sobre la física de los agujeros negros, sobre la gravedad, la energía oscura y otros temas vinculados con la astronomía. Les va a entregar la oportunidad de estrechar lazos en las ciencias del espacio y relevar el rol de la Universidad Central como un agente movilizador en la internacionalización de la ciencia chilena», sostuvo.

Formación avanzada desde la FInarq

El decano de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura (Finarq), Uwe Rohwedder Gremler, situó la realización de la escuela como parte del compromiso de la unidad académica con la investigación científica y la formación avanzada. En su intervención, destacó que acoger un encuentro de estas características permite conectar a estudiantes e investigadores/as en formación con discusiones de frontera y con una comunidad internacional vinculada a los desafíos actuales de la física gravitacional.

«Nos complace reunir talentos nacionales e internacionales con el fin de explorar las fronteras más recientes de la física gravitacional. Esperamos que este espacio sea de profunda inspiración, colaboración y aprendizaje mutuo», expresó.

Desde esa perspectiva, el decano planteó que para la Finarq resulta especialmente significativo acoger una instancia que permite dimensionar el aporte de la investigación científica al desarrollo académico. Asimismo, invitó a las y los participantes a «seguir explorando lo que no conocemos», en un campo donde, pese a los avances alcanzados, «es infinito lo que nos queda por recorrer».

Un centro dedicado a preguntas de frontera

La ceremonia incluyó la presentación del Cicef, a cargo de su directora, Daniela Barría Díaz, quien dio a conocer la misión, visión, principales actividades, proyecciones académicas y desafíos que orientan el trabajo científico del centro.

«Estamos profundamente agradecidos a todos los participantes que se han unido a nosotros desde diferentes instituciones y países. Esta escuela ofrece una excelente oportunidad para fomentar el intercambio científico, fortalecer la colaboración e inspirar a la próxima generación de investigadores, en particular en gravitación y áreas afines», señaló.

A partir de esa presentación, el Cicef fue situado como un espacio de investigación orientado a fortalecer el desarrollo de las ciencias del espacio y la física teórica desde la U. Central, articulando líneas de trabajo en cosmología, gravitación y fenómenos asociados al estudio del universo. En ese marco, la Third Pacific Gravity School aparece como una extensión natural de ese quehacer: una instancia que conecta investigación, formación avanzada y colaboración científica con comunidades académicas de distintos países.

Agujeros negros, energía oscura y nuevos horizontes

Los objetivos académicos, contenidos e invitados internacionales de la escuela fueron presentados por el académico Cristián Erices Osorio, quien explicó que esta tercera edición combina dos dimensiones: la colaboración científica y la formación avanzada en temas de frontera.

«Como congreso, este evento fortalece las colaboraciones de investigación centradas principalmente en la física gravitacional. Como programa de estudios, cada edición busca brindar capacitación en investigación sobre temas de vanguardia mediante minicursos impartidos por investigadores destacados», indicó.

En esta versión, el programa consideró 10 conferencias extensas y 15 charlas plenarias, con contenidos vinculados a cosmología, ondas gravitacionales, holografía, soluciones de agujeros negros, termodinámica, fenomenología, teoría del espín y gravedad modificada.

Al presentar a académico de la University of Waterloo e investigador del Perimeter Institute for Theoretical Physics en Canadá, Robert Mann, el doctor Erices destacó su trayectoria y aporte a la física gravitacional contemporánea.

«El profesor Mann es una de las voces más prolíficas e influyentes en la física gravitacional actual. Fue nombrado catedrático universitario por la Universidad de Waterloo, el máximo honor institucional que reconoce a los miembros del profesorado por sus excepcionales logros académicos y reconocimientos internacionales. Es una figura destacada en la termodinámica de los agujeros negros, hasta el punto de haber contribuido a convertirla en un campo con nombre propio: la química de los agujeros negros», explicó.

El académico agregó que las cinco conferencias del profesor Mann abordarían cómo una constante cosmológica permite que los agujeros negros se comporten como materia ordinaria, con transiciones de fase, puntos críticos e incluso indicios de comportamiento superfluido.

El programa también contempló la participación de Eugeny Babichev, académico de la Université Paris-Saclay en Francia. Al presentar su trabajo, el doctor Erices lo describió como una de las principales referencias en el estudio de los agujeros negros dentro de las teorías escalares-tensoriales, incluyendo la gravedad de Horndeski y sus extensiones.

«Sus cinco conferencias nos guiarán a través de las modificaciones modernas de la gravedad en el infrarrojo, lo que significa que la relatividad general, por muy buena que sea, no puede ser la última palabra, y lo que las teorías escalares-tensoriales tienen que decir sobre la energía oscura y la constante cosmológica», sostuvo.

Durante cinco días, la Third Pacific Gravity School abrió en la U. Central un espacio de formación avanzada y discusión científica en torno a problemas que cruzan la física teórica, la astronomía observacional y las preguntas abiertas sobre el universo. La presencia de especialistas internacionales, junto con la participación de estudiantes e investigadores/as en formación, permitió fortalecer redes de colaboración y acercar nuevas generaciones a debates que hoy se desarrollan en la frontera del conocimiento.

Con esta tercera edición, el Cicef consolidó una plataforma académica que proyecta la investigación de la Universidad Central de Chile hacia circuitos científicos internacionales y reafirma el valor de la colaboración para abordar preguntas que ningún centro, universidad o país puede responder de manera aislada. En ese cruce entre formación, investigación y cooperación, la escuela volvió a situar a la universidad como un espacio activo para pensar los nuevos horizontes de la física gravitacional.