La académica de Terapia Ocupacional de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, Mónica Oyarzún, recibió la certificación como Gatekeepers para la Prevención del Suicidio, por parte de la Seremi de Salud de la Región Metropolitana.
El objetivo central de este programa es formar profesionales con un entrenamiento comunitario clave para la detección temprana de personas en riesgo de suicidio y, a la vez, ponerles en contacto con la red de salud mental.
La capacitación, que también convocó a la psicóloga Constanze Ihl de la Dirección de Apoyo y Vida Estudiantil (Dave), significa una oportunidad para la Universidad Central en el rol que le cabe en este problema. “Es clave participar de este tipo de cursos, en tanto me permitirá tener más herramientas como profesional, para abordar situaciones de ideación y riesgo suicida. Es decir, pesquisar de manera más oportuna”, afirmó Constanze Ihl..
A su vez, la académica Mónica Oyarzún, ahondó sobre la relevancia de formar agentes comunitarios. “Esto implica no solo aprender a detectar el riesgo suicida, sino adquirir las competencias para entrenar a otros miembros de la comunidad (estudiantes, docentes y funcionarios). El fin último es crear una red de vigilancia y apoyo en cascada, donde el conocimiento se multiplique para que siempre haya alguien capacitado cerca de quien lo necesite”, explicó.
En base a lo anterior la docente resaltó que “mi certificación me permite ser el motor que escala la prevención dentro de la facultad. No solo como observadora, sino como capacitadora técnica que empodera a sus pares”.
Según la docente esto aporta directamente a los sellos de la U. Central, “transformando la academia en un espacio de cuidado humano real. Validar la salud mental desde el rol docente reduce el estigma y facilita que los estudiantes busquen ayuda”, puntualizó.