Si bien por ley la acreditación universitaria ya no es obligatoria, salvo para carreras de Medicina y Pedagogía, la certificación sí es un proceso que se recomienda realizar tal y como lo está llevando a cabo la carrera de Derecho.
Así, en las últimas semanas se dio inicio a esta iniciativa de la mano de sondeos que buscan conocer la opinión de la comunidad académica sobre la calidad educativa y otras materias. «La primera parte, que es la que estamos haciendo, es el levantamiento de información a través de encuestas a distintos estamentos como académicos, empleadores, egresados y estudiantes; porque es importante que todos complementen las distintas miradas para ver cuáles son nuestras debilidades y fortalezas», explica la directora (i) Catalina Novoa.
El proceso sirve para evaluar y certificar la calidad y el cumplimiento de los estándares educativos, lo que es importante «porque es un criterio que tiene impacto en los estudiantes, por ejemplo, al momento de buscar trabajo: es muy distinto estar egresado de una carrera que está certificada versus una que no lo está; los empleadores sí se dan cuenta», apunta Novoa.
La directora sostiene que se preparó una comisión de autoevaluación para trabajar en el proceso y que «está representada por los distintos estamentos, tanto en Santiago como en la sede de Coquimbo».
De acuerdo con los elementos claves, tras esta etapa se lleva a cabo la evaluación externa con un comité de pares evaluadores que revisarán la documentación y realizarán entrevistas a miembros de la comunidad. Luego se presenta el Informe de Avaluación realizado por ese comité y analizado por la Universidad; y, finalmente, viene el otorgamiento del dictamen de certificación. Según Novoa, la intención es finalizar el proceso entre diciembre y enero.
En esa línea, dice que el llamado «es para toda la comunidad universitaria que esté relacionada con la carrera de Derecho, para que contesten la encuesta y luego, cuando finalice eso y vengan los pares; nosotros estaremos comunicando los avances, las mejoras que hemos ido detectando. La idea es que la comunidad no se entere al final del proceso, sino que vaya participando e informándose».