La construcción de herramientas comunes para prevenir y abordar conflictos en las comunidades universitarias fue el eje de una nueva sesión de la Red de Justicia Restaurativa en Universidades Chilenas, instancia en la que participa la Universidad Central de Chile a través del Departamento de Convivencia Estudiantil de la Dirección de Apoyo y Vida Estudiantil (DAVE).
El encuentro se realizó el 24 de septiembre en la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), en modalidad híbrida, y permitió revisar el trabajo desarrollado por la red y sus posibilidades de fortalecimiento en cuatro ámbitos: prevención, promoción, formación y gestión de conflictos. La jornada también estuvo orientada a afinar los detalles de la próxima semana de prácticas restaurativas.
A través de la metodología World Café (o café del mundo), quienes participaron compartieron experiencias y analizaron oportunidades de mejora para el trabajo conjunto. La sesión reunió a representantes de la U. Central, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Chile, la Universidad de Valparaíso, la Universidad Católica del Maule, la UTEM y la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, entre otras instituciones.
La instancia estuvo dirigida a profesionales vinculados con la prevención, la promoción y la intervención en convivencia universitaria, con especial interés en la incorporación de enfoques y prácticas restaurativas para el abordaje de conflictos.
Colaboración para fortalecer la convivencia
La encargada del Departamento de Convivencia Estudiantil de la DAVE, Roxane Morales Muñoz, abogada y mediadora, destacó el valor de compartir experiencias y estrategias con otras instituciones de educación superior.
«La participación de nuestra universidad en esta red es fundamental. Al intercambiar estrategias sobre mediación y justicia restaurativa, enriquecemos a nuestras instituciones y perfeccionamos continuamente nuestras iniciativas para el entorno universitario», señaló.
Por su parte, la directora de Apoyo y Vida Estudiantil, Carolina Ruiz Diez, relevó la necesidad de abordar la convivencia desde una perspectiva preventiva, formativa y basada en el diálogo.
«La convivencia estudiantil es una dimensión fundamental de la experiencia universitaria y requiere que avancemos desde una mirada preventiva, formativa y dialogante. Participar en esta red nos permite compartir aprendizajes con otras instituciones y, al mismo tiempo, fortalecer herramientas que favorezcan el diálogo, la corresponsabilidad y la resolución colaborativa de los conflictos en nuestras comunidades», afirmó.
La participación de la DAVE en esta red permite contrastar experiencias, conocer estrategias desarrolladas en otras instituciones y fortalecer herramientas para la prevención y el abordaje colaborativo de conflictos. Este trabajo aporta a una convivencia universitaria basada en el diálogo, la corresponsabilidad y la construcción colectiva de soluciones, como parte de una experiencia formativa que trasciende el aula.

