El dinamismo del territorio y la vida cotidiana del centro urbano se convirtieron en una sala de clases para las y los estudiantes de la carrera de Psicología de la U. Central. A través de la salida práctica “Salud mental, espacio público y observación situada: Plaza de Armas de Santiago”, dos secciones de la asignatura de Psiquiatría desarrollaron un ejercicio de aprendizaje in situ para comprender el impacto de las condiciones sociales en el bienestar humano.
La actividad estuvo dirigida al estudiantado de tercer año, bajo la conducción de la docente Mg. Ps. Paola Díaz Cabrera. Durante el recorrido, los grupos de trabajo caminaron por la céntrica explanada durante 45 a 50 minutos registrando escenas, interacciones y formas de ocupación del espacio, aplicando una pauta de observación rigurosa.
El objetivo central del ejercicio fue analizar el espacio público como un escenario vivo donde se producen vínculos, desigualdades y subjetividades. La propuesta pedagógica buscó que el estudiantado conectara el sufrimiento psíquico con los determinantes sociales del territorio, evitando simplificar lo observado a categorías diagnósticas o prejuicios.
Con el fin de resguardar el respeto por la comunidad, la experiencia contó con un encuadre ético explícito: no se realizaron fotografías, grabaciones, entrevistas ni intervenciones de ningún tipo con las personas que transitaban por el lugar. La consigna se enfocó en comprender que la ciudadanía presente en el entorno no forma parte de un proceso evaluativo ni clínico.
Esta experiencia formativa trasciende la enseñanza clásica en sala, promoviendo un aprendizaje contextualizado y profundamente humano. La iniciativa abordó temáticas clave como el estigma, la patologización, los límites éticos de la observación y la exclusión social, elementos fundamentales para el ejercicio profesional de la psicología.
Respecto a la relevancia de esta metodología, la docente de la asignatura de Psiquiatría en la U. Central, Mg. Ps. Paola Díaz Cabrera, destacó el impacto formativo de salir al terreno: “Enseñar psiquiatría también implica ir más allá de los diagnósticos y de la sala de clases. Salir al territorio permite comprender que el sufrimiento psíquico se inscribe en condiciones de vida concretas, en las desigualdades, en los vínculos y en las formas en que habitamos la ciudad. La invitación fue a aprender a mirar sin patologizar, observar antes de diagnosticar, interrogar nuestros propios prejuicios y formar profesionales capaces de pensar la salud mental con rigor clínico, pero también con sensibilidad social, ética y territorial.”
Como parte de la continuidad pedagógica de esta experiencia, el estudiantado preparará una reflexión escrita breve y participará en una puesta en común colaborativa durante la siguiente sesión de clases para consolidar los aprendizajes conceptuales y éticos del recorrido.





