La Dirección de Apoyo y Vida Estudiantil (DAVE) dio a conocer al nuevo Deportista del Mes: Martín Carrillo, jugador de la selección de básquetbol de la Universidad Central y estudiante de segundo año de Derecho. Su reconocimiento llega tras un camino marcado por la constancia, los cambios de ciudad y una pasión que, según él mismo relata, «no puede explicar con palabras».
Una historia que comienza en Coquimbo
El vínculo de Martín con el deporte se remonta a su infancia en Coquimbo, su ciudad natal. Fue su padre quien lo introdujo al mundo deportivo cuando tenía apenas 8 años, convirtiendo los entrenamientos en una instancia de encuentro entre ambos. «Mi papá siempre fue quien me llevó a todos mis entrenamientos”, cuenta Martín, quien reconoce que esas actividades de padre e hijo, marcaron su disciplina desde pequeño.
Antes de encontrar su lugar en las canchas de básquetbol, Martín pasó por el rugby y el crossfit. Sin embargo, fue gracias a un profesor de su colegio en Coquimbo que conoció el deporte que terminaría marcando su vida. «El básquet se transformó en una pasión que no puedo explicar», señala el estudiante, recordando el momento en que todo cambió para él.
De Coquimbo a Santiago: los primeros pasos en el INBA
A los 18 años, Martín comenzó a compaginar el trabajo con la competencia, viajando reiteradamente entre Coquimbo y Santiago para poder jugar. En ese período llegó al Club de Básquetbol INBA, donde compitió durante aproximadamente un año y forjó lazos de amistad que recuerda con especial cariño. «Ahí tengo recuerdos inolvidables, con compañeros con los que generé lazos muy fuertes», comenta.
Un año después, Martín tuvo la oportunidad de formar parte del Club Providencia, institución donde se mantiene desde hace un año y medio hasta la fecha, compaginando su participación con la selección de básquetbol de la U. Central.
«El nivel de competencia es muy alto, y eso me sirve mucho para seguir mejorando como jugador y consolidarme en la selección de la universidad», afirma.
El desafío de ganarse un lugar
Cuando ingresó a la Universidad Central a estudiar Derecho, Martín no dudó en averiguar de inmediato cómo integrarse a la selección de básquetbol. Sin embargo, el camino no fue sencillo: siendo el jugador más joven del plantel, tuvo que ganarse sus minutos de juego de forma progresiva.
A ese desafío deportivo se sumó otro, igual de importante: adaptarse a vivir solo, lejos de su familia y de Coquimbo. Con el tiempo, las oportunidades comenzaron a llegar y Martín logró consolidarse dentro del equipo. «Desde ahí solo han sido buenos momentos, con amigos y compañeros dentro del equipo», concluye.
Desde la Dirección de Apoyo y Vida Estudiantil (DAVE) celebramos la trayectoria de Martín Carrillo, un ejemplo de que el esfuerzo sostenido en el tiempo rinde frutos, tanto dentro como fuera de la cancha. Su reconocimiento como Deportista del Mes reafirma el compromiso de la comunidad centralina con quienes representan a la universidad con dedicación y orgullo, inspirando a otros estudiantes a perseverar en sus propias metas deportivas y académicas.