La Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad Central fue escenario de un hito en materia de gerontología y envejecimiento activo. A través del Aula de Mayores programa de Vinculación con el Medio, la institución gestionó la visita del reconocido médico geriatra Dr. Robinson Cuadros, presidente del Comité Latinoamericano y del Caribe (COMLAT) de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría.
El especialista desarrolló una agenda doble que incluyó un espacio de reflexión con académicos y autoridades de diversas disciplinas, así como una masiva e inspiradora charla dirigida a los integrantes del Aula de Mayores, poniendo sobre la mesa la urgencia de cambiar los paradigmas en torno a la vejez en Chile y la región.
En el primer encuentro, titulado «¿Cómo transformar la educación y la práctica laboral ante el inminente cambio demográfico? Una invitación a repensar el futuro y los nuevos paradigmas profesionales», el Dr. Cuadros conversó con académicos y directivos de carreras como Educación Física, Publicidad, Derecho, Psicología, Nutrición y Enfermería.
La instancia sirvió para analizar el impacto del acelerado envejecimiento de la población y la baja natalidad en el país, convocando a las distintas facultades a integrar el enfoque de curso de vida en sus mallas curriculares y prácticas profesionales.
Durante la apertura, la decana de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, Gisela Alarcón, enfatizó la magnitud de este fenómeno y el rol social de la institución: “Nosotros somos el tercer país del mundo con menor natalidad, después de Singapur y Corea. Por lo tanto, estamos enfrentando un desafío mayor no solamente en políticas públicas de Estado, sino en educación. (…) Respondiendo a la vocación social y pública de esta universidad, nos interesa conectarnos con el territorio, hacernos cargo de las personas que hoy día en nuestro país están menos apoyadas y avanzar en derrotar inequidades», señaló la autoridad académica.
Por su parte, el Dr. Robinson Cuadros reflexionó sobre su propia formación médica y cómo la sociedad suele mirar esta etapa de la vida desde el desconocimiento y los estereotipos: “Cuando le pregunté a uno de los profesores por qué existía resistencia a atender a personas mayores, la respuesta fue contundente: no comprendemos la vejez porque no nos educaron qué es normal y qué no dentro del proceso de envejecimiento. Venimos llenos de estereotipos2, comentó el especialista durante su exposición ante los docentes.
Durante su diálogo con los académicos, el presidente del COMLAT hizo hincapié en la necesidad de generar registros y documentación científica desde las propias experiencias locales. Señaló que, si bien en América Latina se realizan valiosas intervenciones comunitarias y de acompañamiento a las personas mayores, existe una tendencia a subestimar el valor de sistematizar estos saberes para convertirlos en referentes replicables y sostenibles a nivel regional.
Asimismo, instó a los profesionales de la salud y de las ciencias sociales a desterrar el edadismo institucionalizado y a repensar el vínculo médico-paciente. Según el experto, es fundamental superar la fragmentación de la atención médica en la que múltiples especialistas tratan órganos aislados sin un director de orquesta, lo que muchas veces deriva en sobremedicación e invisibilidad de la persona como un ser integral dotado de autonomía, deseos y proyectos vigentes.
La segunda actividad de la agenda consistió en la motivadora conferencia «Longevidad: ¿cómo prepararnos para vivir más y mejor?», dirigida a los adultos mayores del Aula de Mayores. En un ambiente cercano y reflexivo, el experto desmintió mitos en torno a la jubilación, la sobreprotección familiar y la infantilización de las personas mayores.
El especialista invitó a los asistentes a cuestionar las dinámicas cotidianas, el rol de los cuidadores y la importancia de mantener proyectos de vida activos. A través de dinámicas participativas y relatos conmovedores sobre historias de vida inspiradoras —como la de una mujer que descubrió el atletismo y comenzó a viajar por el mundo a los 70 años—, demostró que la vitalidad no se detiene con los años, sino que requiere de reconocimiento, autonomía y vínculos afectivos reales y nutritivos.
En su intervención ante los integrantes del Aula de Mayores, el Dr. Cuadros abordó con franqueza las tensiones cotidianas que surgen en el entorno familiar, advirtiendo sobre el paso involuntario del amor a la sobreprotección. Explicó cómo la falta de comprensión de los procesos de envejecimiento lleva muchas veces a los hijos a asumir un rol controlador, limitando la toma de decisiones de sus padres y generando dinámicas de lenguaje paternalista o infantilizador.
Finalmente, el geriatra reflexionó sobre la importancia de cultivar redes de amistad genuinas y espacios de socialización que trasciendan el núcleo familiar. Invitó a los presentes a no postergar sus propios intereses y a seguir cuestionándose qué desean ser y hacer en esta etapa de la vida, reafirmando que la vejez debe ser entendida como un período de plenitud, aprendizaje constante y participación activa dentro de la sociedad.








