En un desayuno de trabajo realizado el lunes 13 de julio en el edificio de Toesca, la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Postgrado, VRIIP, y el Instituto Traumatológico avanzaron en la consolidación de una alianza estratégica para impulsar investigación, desarrollo e innovación orientados a resolver desafíos concretos de atención, rehabilitación y acceso a la salud.
Dicha alianza tuvo como uno de sus primeros hitos el proyecto REHABRIDGE, adjudicado en el Fondo de Innovación Tecnológica, FIT de la U. Central. La iniciativa, liderada por el académico de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud Dr. Arturo González Olguín, recibió $8.000.000 para desarrollar, junto con el Instituto Traumatológico, una solución tecnológica orientada a fortalecer los procesos de rehabilitación y responder a necesidades concretas de pacientes y equipos de salud.
Durante la reunión, los equipos presentaron los objetivos de la colaboración, abordaron las proyecciones de la alianza y analizaron oportunidades para desarrollar iniciativas conjuntas que respondieran a desafíos concretos de pacientes, comunidades y establecimientos de salud.
La vicerrectora Dra. Paula Barros McIntosh destacó que esta vinculación se relacionó directamente con los lineamientos del nuevo Plan Estratégico Institucional 2026-2032 y con la vocación pública de la Universidad. “Desde la Vicerrectoría buscamos generar conocimiento que aporte al desarrollo del país, entregue soluciones a problemas reales y conecte a la Universidad con las necesidades del medio. Esperamos que este proceso nos ayude a potenciar una relación de largo plazo y que los desafíos del Instituto Traumatológico puedan ser abordados de manera conjunta con nuestras capacidades académicas y científicas”, señaló.
Por su parte, la decana de la Facultad de Ciencias Médicas y de la Salud, Dra. Gisela Alarcón Rojas, valoró la posibilidad de vincular el trabajo universitario con el Instituto Traumatológico y sostuvo que el convenio reflejó el interés de la U. Central por fortalecer la ciencia, la innovación y la atención de pacientes mediante una relación activa con el entorno. “Como Universidad y como Facultad, estamos atentos a lo que requieren las comunidades, las personas y el sistema de salud. Nuestro propósito es contribuir a la salud y al bienestar; para ello, resulta fundamental avanzar en gestión, investigación, innovación y vinculación con instituciones como el Instituto Traumatológico”, agregó.
El proyecto REHABRIDGE busca modernizar y hacer más eficientes los procesos de rehabilitación física mediante la colaboración entre la academia y el ámbito clínico. La iniciativa articula docencia, investigación aplicada y tecnología para desarrollar soluciones prácticas que respondan a las necesidades de los pacientes y contribuyan a mejorar la calidad de la atención en el sistema de salud.
El Dr. Arturo González Olguín explicó que el proyecto surgió a partir de intereses compartidos y de la búsqueda de mecanismos que permitieran ampliar el acceso a nuevas tecnologías en salud.“Actualmente, la tecnología nos permitió avanzar a pasos importantes. Desde la Universidad trabajamos en investigación e innovación para aportar con nuevas herramientas, avanzar hacia soluciones para problemas reales y optimizar nuestro trabajo en beneficio de las personas”, señaló.
El director de Desarrollo e Innovación, Felipe Jara Schnettler, destacó que la iniciativa respondió al propósito institucional de promover una ciencia aplicada que generara resultados concretos. “Estos son los desafíos que nos interesan: aquellos que no solo están relacionados con la aplicabilidad de la ciencia, sino también con entregar respuestas claras a comunidades que enfrentaron dificultades y que pudieron beneficiarse de la investigación y la innovación. La relación con el Instituto Traumatológico abre nuevas posibilidades para desarrollar proyectos interdisciplinarios, fortalecer redes y postular conjuntamente a fondos públicos”, expresó el director.
A través de esta alianza, la U. Central avanza en el fortalecimiento de sus capacidades para desarrollar ciencia aplicada, articular conocimiento con necesidades reales del entorno y ampliar la colaboración con instituciones del sistema público de salud.






