Argumentar, escuchar, sostener una postura y responder con rigor frente a ideas contrapuestas son habilidades centrales en la formación jurídica. Desde esa mirada, estudiantes de la Facultad de Derecho y Humanidades (Facdeh) dieron vida al Torneo de Debate Jurídico «Profesor Rodrigo Pica Flores», instancia que combinó aprendizaje, competencia académica y homenaje a un docente que dejó huella en la comunidad universitaria.
La actividad contó con el apoyo de la Dirección de Apoyo y Vida Estudiantil (DAVE), mediante fondos concursables, y fue organizada por la Sociedad de Debate y Litigación «Prof. Rodrigo Pica Flores». El trabajo fue liderado por el coordinador responsable, Álvaro Osorio, junto al encargado de finanzas y logística, Martín Castro, ambos estudiantes de tercer año de la carrera de Derecho.
El certamen convocó a estudiantes regulares de la facultad, de las jornadas diurna y vespertina, y se desarrolló durante mayo como un espacio orientado a fortalecer competencias de argumentación técnica, pensamiento reflexivo, análisis jurídico y resolución pacífica de conflictos.
Un torneo para formar, debatir y recordar
Más que una competencia, el torneo se planteó como una experiencia formativa vinculada con la memoria del académico homenajeado y con los valores de pluralismo, diálogo y libertad que forman parte del proyecto educativo de la Universidad Central de Chile.
Bajo esa premisa, la actividad buscó promover el ejercicio de la dialéctica jurídica como una herramienta para la formación de profesionales capaces de analizar problemas complejos, defender posiciones fundadas y construir respuestas desde el respeto por las ideas y la deliberación democrática.
El proceso comenzó el miércoles 29 de abril con el sorteo de temas y posturas, instancia que definió los enfrentamientos y las posiciones que cada equipo debió defender durante el desarrollo del torneo. Posteriormente, el certamen se estructuró bajo un formato de eliminación directa, distribuido en tres jornadas. La primera se realizó el lunes 4 de mayo y correspondió a las rondas clasificatorias, con debates simultáneos. La segunda tuvo lugar el jueves 7 de mayo, con las semifinales, instancia en la que los equipos clasificados abordaron temáticas de mayor complejidad jurídica y pusieron a prueba sus capacidades de argumentación, análisis y respuesta frente a posiciones contrarias.
El cierre del torneo se realizó el lunes 11 de mayo, con el debate por el tercer y cuarto lugar, seguido de la gran final por la copa «Rodrigo Pica Flores». La jornada incluyó, además, un debate de exhibición y la premiación de participantes destacados, y culminó con una ceremonia de reconocimiento a la labor docente del académico homenajeado, junto con un cóctel de vinculación institucional que reunió a autoridades académicas, estudiantes y organizadores en un espacio de cierre y encuentro comunitario.
Como parte de la premiación, se entregó un galvano de gran formato en homenaje al profesor Pica, además de medallas grabadas en oro, plata y bronce para los equipos con mejores resultados. Asimismo, se otorgaron reconocimientos a quienes destacaron por su desempeño en oratoria, con el propósito de poner en valor tanto el trabajo colectivo de los equipos como las habilidades individuales de argumentación, expresión oral, análisis y dominio técnico.
De esta manera, el torneo no solo permitió reconocer los resultados de la competencia, sino también valorar el proceso formativo que implica preparar una postura, investigar, debatir y sostener argumentos jurídicos en un espacio académico colaborativo.
Una alianza para fortalecer la vida estudiantil
El proyecto se concretó gracias al trabajo conjunto entre la DAVE y la Facdeh. Mientras la dirección respaldó la iniciativa mediante fondos concursables, la facultad aportó recursos adicionales e infraestructura para el desarrollo de las distintas etapas del torneo. Esta colaboración permitió impulsar una actividad nacida desde la propia comunidad estudiantil, con impacto directo en la formación académica y en la construcción de espacios de participación dentro de la facultad.
Con iniciativas como esta, la dirección fortalece su compromiso con una vida universitaria activa, participativa y vinculada con los intereses de sus estudiantes. Al mismo tiempo, el torneo reafirmó el valor de la memoria institucional, el diálogo respetuoso y la excelencia académica como dimensiones fundamentales de una formación jurídica con sentido público. En una institución comprometida con la formación integral, el pluralismo y la participación, como la U. Central, experiencias como esta permiten reconocer que aprender Derecho no solo implica dominar normas y conceptos, sino también ejercitar la palabra, escuchar con respeto, construir argumentos y comprender el valor del diálogo en la vida democrática.