Jefa de la Unidad de Género y Diversidad abordó la transversalización del género en el ciclo «Diálogos que transforman»

La presentación planteó esta perspectiva como una herramienta para fortalecer la gestión universitaria, la calidad académica y la formación integral, desde una mirada vinculada con la equidad, la corresponsabilidad y el cambio cultural.

El ciclo «Diálogos que transforman» continuó convocando a la comunidad centralina en torno a los desafíos que inciden en el presente y futuro de la educación superior. En su segunda edición consecutiva, esta iniciativa de la Vicerrectoría Académica de la Universidad Central de Chile busca abrir espacios de conversación sobre las transformaciones institucionales, académicas y culturales que atraviesan la vida universitaria.

La segunda sesión del ciclo 2026 se realizó el 4 de junio con la charla «La transversalización del género: eje estratégico y de excelencia en la educación superior», a cargo de la jefa de la Unidad de Género y Diversidad (UGD) de la sede Santiago, Fabiola Díaz Calderón. La actividad fue moderada por el vicerrector académico, Emilio Oñate Vera, y permitió reflexionar sobre los desafíos, tensiones y oportunidades que implica construir comunidades universitarias más equitativas.

Durante su presentación, la expositora planteó que la transversalización del enfoque de género no debe entenderse solo como una exigencia normativa, sino como una condición vinculada con la calidad, la excelencia y el desarrollo institucional. En ese marco, abordó la necesidad de ampliar las miradas tradicionales sobre excelencia, centradas principalmente en resultados, para incorporar también las condiciones que permiten a las personas desarrollar sus capacidades dentro de los espacios universitarios.

«La transversalización del enfoque de género no responde únicamente a un eje normativo, sino que aporta condiciones para que las instituciones de educación superior avancen en calidad, excelencia y desarrollo institucional», señaló la jefa de la UGD.

Género como herramienta de análisis institucional

La exposición revisó algunos de los principales impulsores que han llevado a las instituciones de educación superior a incorporar estas temáticas en su gestión. Entre ellos, se mencionaron los efectos del mayo feminista, la Ley 21369, los criterios de acreditación de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) y las expectativas de comunidades universitarias cada vez más sensibilizadas frente a la equidad, la diversidad y la inclusión.

La jefa de la UGD enfatizó que el enfoque de género permite analizar brechas entre los principios declarados y las prácticas concretas de las instituciones. En esa línea, invitó a observar quiénes participan en la toma de decisiones, qué trayectorias académicas son valoradas, cómo se evalúa el mérito, qué conocimientos adquieren mayor legitimidad y de qué manera se distribuyen las oportunidades dentro de la U. Central.

Asimismo, planteó que el género debe comprenderse más allá de la diferencia entre hombres y mujeres, como una herramienta analítica capaz de identificar estructuras de poder, desigualdades, brechas y prácticas normalizadas que pueden afectar la convivencia, la trayectoria académica y el bienestar de las personas.

«La invitación es a tomar esta herramienta y reconocer que existen capas. No quedarnos solo en la dimensión más visible, sino preguntarnos qué estamos negando, qué no estamos viendo y qué situaciones no nos estamos cuestionando», sostuvo la expositora.

La presentación también destacó que la U. Central cuenta con avances en esta materia, entre ellos, la existencia de una Política de Género y Diversidad, el Reglamento asociado, la incorporación de un indicador de género e inclusión en el Plan Estratégico Corporativo (PEC), la participación en redes de educación superior y el desarrollo de acciones orientadas a integrar esta perspectiva en docencia, formación, investigación, vinculación con el medio y gestión institucional.

Corresponsabilidad y cambio cultural

Tras la exposición, el vicerrector académico abrió el diálogo con la comunidad universitaria y planteó que la institucionalización del género y la diversidad supone avanzar desde acciones informativas o de sensibilización hacia transformaciones más estructurales. En ese sentido, destacó la importancia de incorporar estos enfoques en normativas, procesos de carrera académica, investigación, innovación, formación y gestión institucional.

«Cuando uno piensa en la U. Central, quisiéramos que piense en diversidad, género e inclusión. Por lo tanto, esto no es solo una declaración, sino que tiene que ver con nuestros ejes estructurantes y con nuestro ethos institucional», expresó el vicerrector académico.

El conversatorio permitió profundizar en distintos aspectos del proceso de transversalización, entre ellos, la necesidad de articular las políticas institucionales con acciones concretas, fortalecer la formación de docentes y equipos, incorporar estas perspectivas en el currículum, revisar las prácticas cotidianas y avanzar hacia una comprensión más amplia e interseccional del género.

En su intervención, la jefa de la UGD señaló que el principal desafío está en comprender que este proceso no depende únicamente de unidades especializadas, sino de toda la comunidad universitaria. «El modelo de equidad de género no lo ejecutan solo las unidades especializadas, sino la comunidad universitaria. La responsabilidad compartida es algo que debe reforzarse e instalarse en las instituciones», indicó.

Durante la conversación, académicas, académicos y representantes de distintas unidades reflexionaron sobre el cambio cultural, la formación con enfoque de género, el rol de los cursos sello, la diversidad de trayectorias estudiantiles, la corresponsabilidad en los cuidados, la paridad, la participación de grupos subrepresentados y la necesidad de integrar estas dimensiones en los procesos formativos y de gestión.

Al cierre, la expositora recalcó que la excelencia debe entenderse como un proceso continuo, vinculado con la capacidad institucional de reconocer desigualdades, cerrar brechas y generar condiciones de participación y desarrollo para todas las personas. En esa línea, situó el enfoque de género como una decisión coherente con principios declarados por la U. Central, entre ellos, justicia, responsabilidad, diversidad e inclusión.

La segunda sesión del ciclo «Diálogos que transforman» permitió relevar la transversalización del género como una dimensión estratégica para la educación superior y para el proyecto institucional de la U. Central. Desde esta perspectiva, la conversación contribuyó a fortalecer una reflexión colectiva sobre la formación integral, la convivencia universitaria, la equidad y el compromiso de la institución con una cultura democrática, inclusiva y respetuosa de la dignidad de todas las personas.