«Pausa-Té» cerró su primera versión como espacio de conversación y acompañamiento estudiantil

Durante abril y mayo, la Unidad de Apoyo Psicológico y Emocional de la DAVE desarrolló un ciclo de encuentros para que estudiantes de distintas carreras compartieran inquietudes, experiencias y formas de construir redes de apoyo.

Conversar en un espacio seguro, cercano y sin la estructura de una sesión terapéutica también puede ser una forma de acompañamiento. Con ese propósito, la Dirección de Apoyo y Vida Estudiantil (DAVE), a través de su Unidad de Apoyo Psicológico y Emocional (UAPE), desarrolló la primera versión de «Pausa-Té», ciclo de encuentros dirigido a estudiantes de la Universidad Central de Chile.

El ciclo se inició en abril, con sesiones cada miércoles a las 14:00 horas, y finalizó el 27 de mayo. En estos encuentros, estudiantes de distintas carreras y niveles pudieron reunirse con profesionales del área de salud mental para conversar, compartir inquietudes y conocerse en un ambiente distinto al de los espacios formales de orientación o atención psicológica.

Lejos de un formato rígido, «Pausa-Té» se planteó como un punto de encuentro para abordar aquello que preocupa al estudiantado, pero que no siempre encuentra lugar en contextos académicos o institucionales. Entre los temas que surgieron de manera espontánea estuvieron la ansiedad social, la soledad, las interacciones cotidianas y la importancia de construir redes de apoyo.

Las conversaciones también abordaron el rol de las redes sociales en la formación de opiniones, las formas de conectar con otras personas y las experiencias vinculadas con la neurodivergencia, incluyendo maneras respetuosas de integrar, convivir y compartir con quienes tienen trayectorias, necesidades o formas de relacionarse distintas.

Un espacio para escuchar lo cotidiano

Para Ignacio Noriega, psicólogo de la UAPE y facilitador de los encuentros, la experiencia permitió observar dinámicas que difícilmente aparecen en otros formatos. «Ha sido interesante escuchar de parte de los estudiantes la dificultad que suelen experimentar para sentirse seguros o bienvenidos en espacios grupales, y cómo lo han logrado aquí», señaló.

El profesional agregó que la instancia también abrió una ventana al mundo cotidiano del estudiantado. «Ha sido una muy buena oportunidad para conocer qué cosas están mirando en redes sociales, qué les interesa y de qué temas conversan entre ellos. Por lo general, estos son elementos que solo aparecen en la interacción no estructurada y entre pares, por lo que en talleres o sesiones de orientación no surgen con tanta naturalidad», indicó.

El cierre de esta primera versión permitió relevar la importancia de contar con espacios de encuentro que complementen las acciones formales de apoyo psicológico y emocional. En esa línea, «Pausa-Té» se vinculó con el trabajo de la DAVE orientado a fortalecer el bienestar estudiantil, promover redes de cuidado y acompañar la experiencia universitaria desde una mirada cercana, preventiva y comunitaria.

La iniciativa también dialoga con el compromiso de la U. Central con la formación integral, al reconocer que el desarrollo académico requiere condiciones de bienestar, pertenencia y participación. Desde esa perspectiva, generar espacios de escucha entre pares contribuye a fortalecer una comunidad universitaria más inclusiva, respetuosa de la diversidad y atenta a las experiencias cotidianas de su estudiantado.