La instancia, realizada el 28 de mayo, buscó entregar herramientas concretas para que quienes trabajan a diario con estudiantes puedan reaccionar de manera adecuada frente a una situación de crisis, ofrecer una primera contención y orientar hacia la ayuda especializada cuando sea necesario.
Si bien la DAVE ya había impartido talleres de este tipo a docentes en ocasiones anteriores, esta es la primera vez que la capacitación se organiza de la mano de la Unidad de Desarrollo Docente, una articulación que amplía el alcance de la formación y refuerza el compromiso institucional con el bienestar de toda la comunidad universitaria.
Durante el taller, los participantes conocieron qué son los primeros auxilios psicológicos: una ayuda breve e inmediata que cualquier persona puede brindar para acompañar a alguien que atraviesa un momento crítico, ayudándolo a recuperar su estabilidad emocional.
La capacitación se ordenó en torno a un protocolo simple de cinco pasos: escucha activa, reentrenamiento de la ventilación, categorización de las necesidades, derivación y psicoeducación, pensado para que sea fácil de recordar y aplicar. La idea central es clara: saber escuchar sin juzgar, transmitir calma, ayudar a ordenar prioridades y conectar a la persona con sus redes de apoyo.
También se abordó cómo reconocer una crisis, qué reacciones son esperables después de un evento difícil y en qué momento esas señales pasan a requerir ayuda profesional. Además, se entregó información sobre redes de apoyo internas y externas a las que tanto funcionarios como estudiantes pueden acudir.
Con esta actividad, la Universidad Central reafirma que el cuidado de la salud mental es una tarea compartida. Capacitar a docentes, las personas que están más cerca de las y los estudiantes en el día a día, permite construir una red de apoyo más amplia y oportuna, lo que se traduce en que siempre haya alguien preparado para acompañar a quien lo necesite.