Ministra Trinidad Steinert abordó el avance del crimen organizado en el norte en inauguración de año académico de la Facdeh

La Facultad de Derecho y Humanidades de la Universidad Central inició su año académico 2026 con una ceremonia en el Aula Magna Fundadores, marcada por una clase magistral centrada en los desafíos de seguridad pública en Chile.

Con la presencia de autoridades universitarias, académicos y estudiantes, la Facultad de Derecho y Humanidades de la Universidad Central de Chile inauguró oficialmente su año académico 2026 en el Aula Magna Fundadores, en una ceremonia que puso en el centro del debate los desafíos actuales del país en materia de seguridad y formación profesional.

La actividad contó con la participación de la Ministra de Seguridad Pública de Chile, Trinidad Steinert, egresada de la casa de estudios, quien dictó la clase magistral titulada “Crimen organizado en el norte de Chile”, basada en su experiencia en el Ministerio Público y en su trayectoria en la persecución penal estratégica.

Durante su intervención, la ministra abordó la evolución del crimen organizado transnacional en el país, particularmente en las regiones del norte, enfatizando la necesidad de fortalecer la coordinación entre instituciones y anticiparse a fenómenos delictuales complejos. “Hoy enfrentamos un desafío importante como país: entender que estas organizaciones tienen interés en nuestro territorio y que debemos ser capaces de anticiparnos, analizar información y actuar coordinadamente”, señaló.

Asimismo, compartió su experiencia liderando investigaciones de alta complejidad, destacando el rol de la tecnología y la inteligencia en la persecución penal. “No podemos permitirnos la descoordinación. La persecución penal hoy exige integración de información y una mirada estratégica del Estado”, agregó.

En su exposición, la ministra también profundizó en las características estructurales de las organizaciones criminales que operan en el país, destacando su capacidad de adaptación y su funcionamiento jerárquico. En este contexto, explicó cómo estas redes logran instalarse territorialmente y diversificar sus actividades ilícitas, desde el tráfico de migrantes hasta delitos asociados a la explotación y la violencia. “Se trata de organizaciones altamente estructuradas, con roles definidos y con capacidad de operar incluso desde el extranjero, lo que complejiza su persecución”, advirtió.

Asimismo, subrayó el rol clave que cumplen las herramientas tecnológicas en la investigación penal contemporánea, señalando que el uso de interceptaciones telefónicas, análisis de datos y cruces de información ha sido fundamental para desarticular bandas criminales. En esa línea, enfatizó la importancia de formar profesionales con una mirada integral y actualizada: “El desafío no es solo jurídico, también es social, tecnológico e institucional. Por eso, la formación que ustedes reciben aquí es clave para enfrentar los fenómenos complejos que vive hoy el país”, concluyó.

En la ceremonia, el decano de la Facultad de Derecho y Humanidades, Rafael Pastor Besoaín, destacó que este inicio de año académico representa “un momento de orientación y reflexión sobre nuestro quehacer institucional”, relevando tres ejes clave para el desarrollo de la facultad: la implementación efectiva del Proyecto Educativo Institucional, la formulación del plan estratégico y el fortalecimiento de una cultura de calidad.

“El desafío de poner al estudiante en el centro implica transformar nuestras metodologías, fortalecer la formación práctica y desarrollar habilidades transversales como el trabajo interdisciplinario y el uso de tecnologías como la inteligencia artificial”, afirmó la autoridad.

Asimismo, el decano subrayó avances significativos en la facultad, como el rediseño curricular de la carrera de Derecho y los ajustes estructurales en Trabajo Social, junto con la consolidación de la clínica sociojurídica como un espacio formativo interdisciplinario que vincula a los estudiantes con problemáticas reales. “Aquí nuestros estudiantes comprenden que su formación tiene efectos concretos en la sociedad”, indicó.

Finalmente, la ceremonia concluyó con un llamado a la comunidad universitaria a asumir este nuevo ciclo académico con compromiso y responsabilidad, proyectando a la facultad como un referente en la formación jurídica y social en Chile, en un contexto marcado por transformaciones sociales, tecnológicas y de seguridad cada vez más complejas.