Con una mirada puesta en acortar brechas y generar oportunidades concretas, la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Central de Chile está impulsando nuevas acciones de vinculación con la industria, orientadas especialmente a estudiantes mujeres de Ingeniería Civil en Obras Civiles e Ingeniería en Construcción.
En ese contexto, la académica Jadille Mussa, quien recientemente asumió funciones en el área de vinculación con el medio y egresados, participó en una actividad organizada por el colectivo Mujeres Ingenieras —iniciativa impulsada por Paulina González— en conjunto con Metro S.A. La jornada se desarrolló en el pique 16 de la futura Línea 7 del Metro de Santiago.
La instancia permitió no solo conocer en terreno los avances del proyecto, sino también observar cómo, desde la propia industria, se están generando redes de apoyo y colaboración entre mujeres en distintos roles, no exclusivamente ingenieriles. “Participé en una actividad con Mujeres Ingenieras en el Metro, donde se destacó el liderazgo femenino en un espacio que tradicionalmente ha sido ocupado por hombres”, explicó Mussa.
Durante la jornada, fueron mujeres quienes encabezaron tanto las presentaciones técnicas como las labores vinculadas a la seguridad, evidenciando un cambio progresivo en la industria. A ello se suma el rol activo de Metro S.A. en visibilizar estas experiencias y promover espacios donde se fortalecen redes profesionales femeninas en terreno.
Para la académica, este tipo de experiencias tiene un valor formativo significativo: “Nos mostraron cómo ejercer liderazgo sin perder la identidad, entendiendo que no se trata de adaptarse a modelos masculinos, sino de construir una forma propia de liderar desde lo que somos”.
Más allá de la experiencia puntual, la participación en esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que busca fortalecer redes de colaboración con actores clave del sector. A partir de este vínculo, Mussa ha comenzado a trabajar de manera más directa con las carreras de Ingeniería en Construcción e Ingeniería Civil en Obras Civiles, proyectando nuevas oportunidades de articulación.
“Estamos trabajando en abrir puertas para prácticas y también para salidas a terreno en distintas asignaturas, incluso desde primer año. Estas relaciones con potenciales empleadores son fundamentales para la formación profesional”, señaló.
Este trabajo se articula además con una línea de investigación que la académica está desarrollando, centrada en el acompañamiento de mujeres en carreras STEM, desde su ingreso a la universidad hasta su titulación efectiva. “La idea es hacer una bajada concreta desde la investigación hacia el acompañamiento, entendiendo las trayectorias de las estudiantes en carreras que siguen siendo masculinizadas”, comentó.
En ese proceso, la generación de indicadores y el fortalecimiento de la gestión institucional aparecen como elementos clave. “Es fundamental contar con datos y con una gestión adecuada que permita apoyar a las mujeres que eligen estas carreras, pero también a otras diversidades. La inclusión tiene que ser un sello real en la formación en ingeniería”, agregó.
Desde la Facultad, estas acciones marcan un primer paso en una agenda que busca consolidar la vinculación con el entorno productivo como una herramienta efectiva para la formación y la equidad en el acceso a oportunidades. “Creo que estamos partiendo con el pie derecho. Estas experiencias facilitan mucho la creación de redes y nos permiten proyectar un trabajo sostenido en el tiempo”, concluyó Mussa.



