El retiro del apoyo

Edgardo Riveros Marín
Académico U. Central y Exsubsecretario RREE

El retiro del apoyo del gobierno de Chile a la candidatura de la ex Presidenta Bachelet ha generado un lógico impacto, no sólo por lo que implica no brindar sustento a la postulación de una nacional que ha ocupado la más alta magistratura del país en dos periodos, sino también por las razones esgrimidas para adoptar la decisión.

De acuerdo con la declaración, el retiro del apoyo se debe a “la convicción que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen el proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación”. Así de escuetos y así de simples.

Es de la esencia que toda candidatura la incertidumbre y nadie puede asegurar el resultado. Exigir de antemano el desenlace favorable colisiona con el sentido común. Para hacer viable una elección se requiere compromiso, destinado a obtener adhesiones; un contexto propicio y que la persona presentada tenga prestigio y antecedentes comprobables para aspirar al cargo, como es en este caso. Son estos antecedentes los que han tenido presente Brasil y México para formalizar su apoyo.

El retiro del apoyo genera efectos sujetos a un legítimo escrutinio. Nadie cuestiona las atribuciones del Presidente en la conducción de las RREE, pero ellas deben ser utilizadas dentro de parámetros y principios permanentes que tengan en vista el interés nacional. Sin fundamentos sólidos se queda sujeto a la arbitrariedad y se compromete la política de Estado que debe primar en la acción exterior del país, uno de cuyos elementos es alejarla de las tensiones y pulsiones de los avatares domésticos.

Todo indica, que más allá de la coyuntura, lo que quedará en el registro histórico es que hubo un gobierno en Chile que no dio su apoyo para que una chilena, ex Presidenta de la República, fuera Secretaria General de la ONU.