La investigación sobre terremotos del pasado y los procesos tectónicos que modelan el territorio fue uno de los ejes del congreso científico en el que participó la profesora Cristina Ortega, Doctora en Ciencias mención Geología, presentando resultados de su trabajo sobre deformación costera y evidencias de tsunamis en el norte de Chile.
El encuentro se desarrolló entre el 30 de enero y el 6 de febrero en la ciudad de Antigua Guatemala y reunió a más de 60 científicos dedicados al estudio de procesos sísmicos y de tectónica activa. Las sesiones se realizaron en el histórico Convento Las Capuchinas, uno de los espacios patrimoniales más emblemáticos de la ciudad colonial.
En el marco del congreso, la académica presentó la investigación titulada “Deciphering Late Holocene Coastal Deformation and Tsunami Evidence from the Tongoy Wetlands”, trabajo que forma parte de su proyecto Fondecyt de Iniciación Nº11241533, iniciativa que lidera y que busca profundizar en la comprensión de los procesos tectónicos y estructurales asociados a la dinámica de placas.
Según explicó Ortega, el estudio se centra en evidencias geológicas presentes en los humedales de Tongoy, en la Región de Coquimbo, y en cómo estos registros permiten reconstruir eventos sísmicos y tsunamis ocurridos en el pasado.
“Este tipo de investigaciones nos permite identificar señales geológicas que dan cuenta de terremotos antiguos y cambios en la línea de costa. Con ello podemos aportar información valiosa para comprender mejor la recurrencia de grandes eventos sísmicos en zonas costeras”, señaló.
El congreso se realizó en un contexto particularmente significativo para la investigación geológica. Guatemala se ubica en una zona de alta complejidad tectónica, donde interactúan varias placas litosféricas, entre ellas la Placa de Cocos, la Placa del Caribe y la Placa Norteamericana. En esta región convergen procesos de subducción y sistemas de fallas transcurrentes, como la Falla de Motagua, lo que genera una intensa actividad sísmica y volcánica.
Aprovechando estas condiciones naturales, el programa incluyó diversas salidas a terreno orientadas al análisis directo de fallas activas y estructuras tectónicas presentes en la zona. Estas actividades permitieron a los participantes discutir en terreno distintos procesos geológicos y comparar evidencias observadas en diferentes regiones del mundo.
Para Ortega, este tipo de instancias resulta clave para el avance de la investigación científica. “Participar en este congreso fue una oportunidad muy valiosa para compartir resultados de investigación, recibir retroalimentación de especialistas y establecer vínculos con equipos que trabajan problemáticas similares en otros países”, comentó.
La participación en este encuentro internacional también contribuye a fortalecer la presencia académica y científica de la Universidad Central de Chile en espacios de discusión global. Este tipo de instancias permite visibilizar las investigaciones que se desarrollan en la institución, promover la colaboración con redes internacionales y proyectar el trabajo académico hacia debates científicos que abordan desafíos relevantes para territorios sísmicamente activos como Chile.



