La diplomacia pública digital puede construirse también desde la participación activa de comunidades de fans. Así lo demuestra una reciente investigación que analiza el rol de seguidores chilenos de la ola coreana (hallyu) en las estrategias comunicacionales de la Embajada de Corea en Chile, a través del uso de redes sociales y la producción colaborativa de contenidos digitales.
El estudio, titulado Chilean Hallyu Fans and Their Serious Leisure Practices in South Korea’s Digital Public Diplomacy («Los fans chilenos de hallyu y sus prácticas de ocio serio en la diplomacia pública digital de Corea del Sur»), fue desarrollado por la investigadora del Centro de Estudios Comparados de Corea (CECorea), Jinok Choi, junto con Juram Jun, académica del Instituto de Estudios Latinoamericanos de Hankuk University of Foreign Studies y colaboradora de CECorea. El artículo fue publicado en acceso abierto en el número 52 del volumen 34 de la revista Comunicación y Medios de la Universidad de Chile.
La investigación analiza la eficacia de la diplomacia pública digital impulsada por la Embajada de Corea en Chile, con especial atención a su programa Online Supporters (colaboradores digitales). Esta iniciativa convoca a seguidores de la cultura coreana a participar activamente en la creación de contenidos para redes sociales —como infografías y videos—, promoviendo una estrategia comunicacional interactiva basada en el intercambio y la retroalimentación con las audiencias.
Metodológicamente, el estudio consideró el análisis de contenido y de comentarios de 123 publicaciones realizadas por los Online Supporters y difundidas en la cuenta oficial de Instagram de la embajada entre los años 2021 y 2024. A ello se sumaron entrevistas a las personas participantes del programa, lo que permitió profundizar en sus motivaciones, prácticas y niveles de involucramiento.
Uno de los principales aportes del artículo es la conceptualización de estas prácticas como formas de «ocio serio», entendidas como actividades sostenidas en el tiempo, que requieren habilidades, conocimientos específicos y un compromiso que trasciende el entretenimiento ocasional. Desde esta perspectiva, las autoras concluyen que tanto las y los participantes del programa como el público que interactúa con los contenidos contribuyen activamente a la diplomacia pública digital de la embajada.
El caso chileno evidencia, además, una relación recíproca entre el ocio serio de los fans del hallyu y los esfuerzos institucionales de diplomacia pública, configurando un modelo participativo que amplía el rol tradicional de los Estados en el ámbito comunicacional y cultural.
Cabe señalar que esta investigación se desarrolló durante la estancia de Juram Jun en Chile, en el marco de su colaboración permanente con CECorea. En ese sentido, el artículo no solo fortalece el diálogo académico internacional en el campo de los estudios coreanos, sino que también abre nuevas líneas de investigación interdisciplinaria para el centro y la comunidad científica nacional.