Investigadora de ESOC Herminia Gonzálvez presentó libro que revela las desigualdades y violencias de género en la investigación académica chilena

La obra “Cómo destruir la carrera de las científicas sociales. Un antimanual etnográfico feminista desde Chile” —coeditada por Herminia Gonzálvez (ESOC-U. Central), Menara Guizardi (CONICET) y Carolina Stefoni (UTA-COES)— fue presentada en una actividad organizada por el Proyecto Fondecyt Regular 12317, Mujeres y Academia y el Grupo de Investigación de Género, Interseccionalidad y Diversidad de la Universidad Central.

En una jornada marcada por la reflexión crítica, la emoción colectiva y el compromiso institucional, la investigadora del Centro de Investigación en Economía y Sociedad (ESOC), Herminia Gonzálvez, presentó su nuevo libro “Cómo destruir la carrera de las científicas sociales. Un antimanual etnográfico feminista desde Chile”. La publicación, coeditada junto a Menara Guizardi, investigadora adjunta del CONICET (Argentina), y Carolina Stefoni, académica de la Universidad de Tarapacá e investigadora asociada del COES, examina los mecanismos estructurales que precarizan, dañan y frenan la carrera académica de las mujeres en las ciencias sociales en Chile.

La actividad fue organizada por el Proyecto Fondecyt Regular 12.317: “Mujeres en la Academia, Desigualdades y Violencias de Género en las Ciencias Sociales de Chile, Argentina, Brasil y México”, junto al Grupo de Investigación de Género, Interseccionalidad y Diversidad de la U. Central y con la colaboración del Centro de Investigación en Economía y Sociedad (ESOC).

Antes de iniciar la ronda de comentarios, se proyectó uno de los cuatro videos producidos en el marco del proyecto —todos disponibles en YouTube— que registra los testimonios de violencia de género vividos por académicas chilenas de distintas generaciones y territorios. El material audiovisual, directo y conmovedor, generó un profundo silencio en la sala y abrió un espacio de reconocimiento colectivo. Muchas asistentes no pudieron contener las lágrimas: algunas por la crudeza de los relatos, otras porque esos testimonios resonaron con experiencias que ellas mismas han debido enfrentar dentro de la academia.

Durante su intervención, Herminia Gonzálvez destacó el apoyo institucional que hizo posible tanto la investigación como la publicación del libro. “La Universidad Central ha apoyado este proyecto de muchas formas distintas. Patrocinó el Fondecyt que da origen al libro, apoyó el seminario y financió parte de las publicaciones. Este trabajo es una trama colectiva de vínculos, afectos y decisiones que han sostenido su desarrollo”, señaló.

Los comentarios estuvieron a cargo de Paula Barros McIntosh, Vicerrectora de Investigación, Innovación y Postgrado; Paz Concha, directora de ESOC; y Edith Catalán, subdirectora de Gestión del Conocimiento. Las tres abordaron, desde sus experiencias y trayectorias, la relevancia del texto y el impacto de sus hallazgos.

Edith Catalán enfatizó que el libro permite “visibilizar las violencias estructurales que atraviesan a las mujeres en el pregrado, el posgrado y la carrera académica”.

“La formación en ciencias sociales ha sido históricamente un espacio androcentrista y sexista. La interseccionalidad evidencia que las violencias son aún más graves para mujeres de sectores marginalizados. El libro subraya la urgencia de fortalecer políticas institucionales con enfoque preventivo”, afirmó.

Por su parte, Paula Barros señaló que la lectura del libro fue “brutal y luminosa” y reconoció el impacto emocional que tuvo en su propia trayectoria: “Este libro me interpeló profundamente como científica social, madre y autoridad. Es metodológicamente impecable y políticamente necesario. Rompe el pacto de silencio que sostiene estas violencias y nos obliga a repensar nuestras instituciones”.

En tanto, Paz Concha contextualizó la relevancia del libro en el actual escenario nacional e internacional: “Este libro aparece en un momento crucial. Nos recuerda que la precarización de las trayectorias académicas de las mujeres no es nueva, sino estructural, y que en un clima político hostil estos mecanismos pueden intensificarse. Aporta una metodología ética y una lectura urgente para transformar la academia desde el cuidado y la colaboración”, sostuvo.

La jornada concluyó con un llamado transversal a continuar investigando, dialogando y promoviendo cambios institucionales que permitan construir comunidades académicas más seguras, justas y habitables para las mujeres y diversidades que integran las ciencias sociales en Chile.